Mantener los caracoles y babosas lejos de la huerta suele ser una batalla perdida para muchos jardineros mendocinos. Sin embargo, existe una solución natural y estética: la capuchina. Esta planta no solo actúa como una barrera biológica contra las plagas, sino que también es un ingrediente gourmet y una medicina natural para el hogar.
La Taco de Reina o Capuchina (Tropaeolum majus), originaria de Sudamérica, se ha convertido en un recurso indispensable para quienes buscan evitar los pesticidas. Su eficacia reside en su composición: hojas y tallos contienen aceites de mostaza o glucosinolatos. Este compuesto genera un sabor picante y especiado que los caracoles detestan, alejándolos de los brotes más tiernos del jardín.
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Así se ve la Taco de Reina o Capuchina.
De Raíz
El secreto químico de la capuchina contra las plagas
Los jardineros experimentados utilizan esta planta de dos maneras estratégicas. La primera es como "zona de protección", rodeando los cultivos más vulnerables para dificultar el paso de los moluscos. La segunda es como "planta de distracción", atrayendo a las plagas hacia ella para que dejen en paz a las verduras principales, funcionando como un sacrificio biológico.
Además, es el socio ideal para cultivar tomates, zapallitos y papas. Su aroma intenso confunde a los insectos y, en el caso de los rosales, actúa como un imán para los pulgones. Al instalarse en la capuchina, estos parásitos dejan de atacar a las flores principales, permitiendo que el jardín crezca más sano y sin necesidad de productos tóxicos que afecten el suelo o a las mascotas.
De la tierra al plato: flores comestibles y alcaparras caseras
Pero su utilidad no termina en la tierra. La capuchina es íntegramente comestible y muy valorada en la cocina actual. Sus hojas tienen un sabor pimentado similar a la rúcula, ideales para ensaladas o sándwiches. Por su parte, las flores aportan un toque dulce y picante, además de un color vibrante a cualquier preparación fría o caliente.
Un secreto poco conocido es el uso de sus semillas verdes. Al recolectarlas y ponerlas en vinagre, se transforman en un excelente sustituto de las alcaparras. Más allá del sabor, la planta posee propiedades medicinales comprobadas. La ciencia destaca que sus aceites tienen efectos antibacterianos, siendo utilizada tradicionalmente para tratar infecciones respiratorias o urinarias leves.
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Ensalada con Taco de Reina.
Pulpería Quilapán.
Es importante recordar que, aunque es un gran aliado, no garantiza un jardín libre de caracoles al cien por ciento. Sin embargo, su integración en la huerta mejora notablemente el equilibrio biológico y ofrece una alternativa sustentable para proteger el medio ambiente doméstico sin recurrir a químicos peligrosos.