Los bollitos de yogur rellenos de mermelada es una receta que requiere pocos ingredientes y ofrecen un resultado digno de panadería. Gracias al yogur natural, la masa adquiere una miga húmeda y muy esponjosa, mientras que la mermelada aporta un centro dulce y lleno de sabor.
Además, la terminación con almendras molidas, almendras laminadas y azúcar glas les da un aspecto elegante, perfecto tanto para una merienda familiar como para servir en una reunión especial.
Ingredientes
Para la masa
- 1 huevo
- 3 cucharadas de azúcar
- 2 cucharadas de aceite
- 125 g de yogur natural (½ taza)
- 1 cucharadita de mermelada
- 320 g de harina de trigo (2 tazas)
- 6 g de levadura en polvo (1½ cucharaditas)
Para el relleno y la cobertura
- Mermelada a elección (frutilla, durazno, frutos rojos o damasco)
- Almendras molidas
- Almendras laminadas
- 1 yema de huevo para pincelar
- Azúcar glas para decorar
Cómo hacer bollitos de yogur paso a paso
1. Preparar la mezcla húmeda
En un bowl grande, se coloca el huevo junto con el azúcar y se bate ligeramente hasta integrar. Luego se incorporan el aceite, el yogur natural y la cucharadita de mermelada, mezclando hasta obtener una preparación cremosa y homogénea.
2. Formar una masa suave
Se añade la harina previamente mezclada con la levadura en polvo. La masa debe trabajarse hasta que quede lisa, tierna y apenas húmeda. Si resulta muy pegajosa, puede agregarse una pequeña cantidad de harina, evitando el exceso para conservar la esponjosidad.
3. Rellenar los bollitos
La masa se divide en porciones del mismo tamaño y cada una se aplana ligeramente con las manos. En el centro se coloca una pequeña cucharadita de mermelada y luego se cierran los bordes formando una bolita, procurando sellar bien el relleno.
4. Decorar antes del horneado
Los bollitos se acomodan sobre una placa cubierta con papel para horno o ligeramente enmantecada. Se pincelan con yema de huevo para lograr un acabado brillante y se espolvorean con almendras molidas y almendras laminadas.
5. Hornear
Se cocinan en horno precalentado a 180 °C durante 20 minutos, o hasta que la superficie esté ligeramente dorada y los bollitos hayan aumentado de volumen.
El toque final
Una vez fuera del horno, se dejan enfriar unos minutos sobre una rejilla. Antes de servir, se espolvorean con azúcar glas, lo que aporta un acabado delicado y realza su presentación.
El resultado son unos bollitos de masa muy tierna, con una corteza suave, un relleno frutal y un aroma irresistible, ideales para disfrutar recién hechos junto a una taza de té, café o chocolate caliente.
Consejos para que queden aún más esponjosos
- Utilizar el yogur a temperatura ambiente ayuda a obtener una masa más uniforme.
- No amasar en exceso para conservar una textura ligera.
- El relleno debe colocarse en pequeñas cantidades para evitar que se salga durante la cocción.
- También pueden rellenarse con dulce de leche, crema de avellanas o queso crema endulzado para crear distintas versiones de la receta.