La situación actual es crítica, pero los lectores de Los Andes contaban con información anticipatoria privilegiada.
La situación actual es crítica, pero los lectores de Los Andes contaban con información anticipatoria privilegiada.
En “Políticas económicas” (Los Andes, 14-11-2017), explicamos los fundamentos neoliberales: Políticas monetarias y fiscales restrictivas, liberalización/desregulación, privatizar, minimizar la intervención estatal y pretensión de reemplazo, en la sociedad, del imaginario colaborativo, solidario y de comunidad por uno individualista y competitivo. Pronosticamos qué ocurriría, asimilando al gobierno de Thatcher (Reino Unido). Concluimos previendo mayor flexibilización y precarización laboral, avances para liquidar Fondo de Sustentabilidad, deterioro del sistema de jubilaciones y pensiones (LA 27-11-2017), restricciones en planes sociales, disminución de impuestos para grandes empresas e incrementos en impuestos al consumo, mayor recesión y desocupación. Pero ¿por qué “lo peor todavía no pasó”?
A. Endeudamiento, costos, tasas
1. Alertamos (LA 11-07-2017), sobre consecuencias de la política monetaria, concluyendo que determinarían “… un fenomenal proceso de salida de capitales que provocaría una crisis terminal”. Anticipamos (LA 10-05-2018) la inminente corrida cambiaria. Criticamos (LA 22-07-2018) la continuación de las obcecadas políticas monetarias y la “herencia” Sturzenegger.
2. Las Leliq, en los bancos, pagan intereses del 49% (63% efectiva anual). En oct/2018: 106 % efectivo anual. Junto con utilidades cambiarias, determinaron ganancias bancarias (2018) de $172.106 millones, 121,5% más que en 2017.
3. Riesgo país: 700 puntos.
4. Las tasas de préstamos sobrepasan 100%. Las Pymes pagan 90% (138% efectiva). Préstamos UVA adicionan 15%
5. Estos exorbitantes costos financieros deteriorarán la deprimente economía real.
B. Economía real: cifras oficiales desalentadoras.
1. Producción industrial: en diciembre cayó 14,7% interanual. Utilización de capacidad instalada: bajó al 56,6%, el menor nivel desde 2002. Casos extremos: textil (32,3%); automotriz (25,6%). La construcción desciende desde setiembre: en diciembre 20,5% interanual. Cerraron 243 constructoras.
2. Baja del consumo, evidenciado por disminución notoria de ventas de supermercados, mayoristas y centros comerciales. Diversas empresas cierran, otras suspenden y/o despiden personal.
3. Nov/2018: 12,2 millones de trabajadores registrados, 172.200 menos que en nov/2017 (MPyT).
4. 2018: IPC creció 47,6%, los salarios solo 29,7% (INDEC); actividad cayó 2,6%
5. Pobreza ene/jun 2018: 27,3%. La ministra Stanley adelantó crecimiento en jul/dic.
C. Tarifas, inflación, dólar
1. Tarifas del gas con niveles absurdos. Con costos de us$ 2 por MM BTU, YPF recibía us$ 5,26 (LA 25-09-18). Precio de referencia Henry Hub (USA) era us$ 2,80 en jul/2018 (us$ 3,11 en ene/2019). Se paga por simple extracción adicional us$ 7,50 en 2018 (us$ 7 en 2019). Bolivia vende a us$ 6,40 (incluyendo gas, extracción y transporte). Tecpetrol propuso extraer 8,5 millones m3 diarios. Duplicó extracción (nov/2018), exigiendo us$ 7,50 sobre adicional, y exportarlo a Chile a us$ 4.
2. Tarifas eléctricas crecen por autorizaciones gubernamentales y costo del gas, combustible en usinas térmicas.
3. No hay inversiones notorias que mejoren servicios. Los cortes de energía continúan, pero www.bolsar.com permite verificar que Edenor y TGS compran permanentemente, desde mayo/2018, acciones propias, desinvirtiendo, distribuyendo además dividendos en efectivo.
4. Previsiones inflacionarias: gobierno 25%; consultores 30%. En 2018 fue 47,6%. Los incrementos anunciados de tarifas, las prohibitivas tasas de interés y la incidencia de costos fijos sobre menores ventas permiten pronosticar una inflación 2019 de alrededor del 42%, aun con creciente recesión.
5. La transitoria estabilidad cambiaria permitió aprovechar, desde octubre, altísimas tasas de interés. En enero, la colocación en acciones permitió utilidades promedio del 20.1%. Los inversionistas extranjeros obtuvieron en 1 mes el rendimiento en dólares que en USA requiere 7 años. Ante crecientes perspectivas de riesgos cambiarios, esos capitales comenzarán a alejarse, incrementando fuga de capitales, que en 3 años superó préstamo del FMI, cotizando quizás alrededor de $ 54 hacia diciembre.
D. Gasto público y déficit
1. Pretendiendo déficit primario cero (aparte crecientes intereses del mayor endeudamiento) propone presupuestariamente disminuir 13%, en términos reales, el gasto primario, con incidencia sectorial diferencial: servicios sociales -6%, educación y cultura -23%, vivienda y urbanismo -28%, promoción y asistencia social -20%, ciencia y técnica -17%.
2. Estas políticas, la disminución de salarios reales y jubilaciones, despidos, incremento de importaciones, sustituyendo producción nacional, incrementarán la recesión. La disminución del consumo y la evasión creciente por las dificultades empresarias reducirán recaudación impositiva, haciendo improbable lograr el déficit primario del 0%.
E. ¿Cómo iniciar el camino correcto?
1. Estímulo del consumo. Con fuerte proporción inflexible del gasto público, debería considerarse el crecimiento como base para disminuir el déficit, generando empleo e inversión. Para ello deben mejorarse ingresos de asalariados y jubilados y sectores postergados. 1% de crecimiento en PIB implica disminuir el déficit 0,24%.
2. Disminuir evasión impositiva. El absurdo blanqueo de capitales (LA 22/07/18) permitió, sin obligación de retornar fondos líquidos, normalizar a tasas ínfimas, us$ 116.400 millones. Deberían gravarse anualmente con tasas del 3% o 4%. Favorece la evasión la liberalidad en fuga de capitales. La gran evasión se origina en triangular exportaciones e importaciones utilizando países con baja tributación, subfacturar exportaciones y sobrefacturar importaciones. Un tercio de la economía sigue siendo informal.
3. Insostenible endeudamiento Leliq. Deberían diseñarse medidas del BCRA transformando Leliq bancarias: bono a 10 años, ajustable por CER, interés 1% anual, pagadero trimestralmente, amortizaciones 10% semestral a partir del sexto año.