"A mí me parece imprescindible, hoy más que nunca, que para 2027 exista una construcción parecida a la de Cambiemos en 2015, planteó Sanz en una entrevista con la Mesa Política de Aconcagua Radio.
El dirigente radical no solo planteó la necesidad de reconfigurar el mapa político frente al gobierno deJavier Milei, sino que además ordenó el escenario interno de Mendoza, donde ya comienzan a perfilarse los nombres para suceder a Alfredo Cornejo.
Con el sillón de San Martín en juego, Sanz puso en valor la oferta actual de la Unión Cívica Radical en la provincia. Entre los dirigentes que ya aparecen en carrera mencionó al ministro de Educación, Tadeo García Zalazar, y al intendente de la Ciudad de Mendoza, Ulpiano Suarez.
Ernesto Sanz. Foto: Chiara Vega / Los Andes
El exsenador nacional de la UCR, Ernesto Sanz. Foto archivo: Los Andes
A ellos podrían sumarse otros funcionarios del gabinete provincial como Natalio Mema (Gobierno, Infraesctructura y Desarrollo Teritorrial), Rodolfo Montero (Salud y Deportes) o Jimena Latorre (Ambiente y Energía).
“Voy a bancar a muerte al candidato radical que surja”, afirmó Sanz, quien destacó que el radicalismo mendocino mantiene “un equipo completo y una identidad propia” que, según su visión, ha dado resultados en la provincia.
El análisis del exsenador también incluyó el posicionamiento de La Libertad Avanza, que podría presentar un candidato propio en Mendoza. En ese esquema aparece el nombre de Luis Petri, quien supo integrar la UCR local pero hoy juega dentro del armado libertario.
Para Sanz, la situación provincial difiere de la dinámica nacional. Mientras en Buenos Aires el oficialismo libertario busca consolidar poder territorial, en Mendoza el radicalismo mantiene autonomía política. Como ejemplo, mencionó la futura conformación de la Legislatura, donde el bloque libertario funcionará por separado.
Por otro lado, el exsenador valoró el rol de Cornejo en el vínculo con la Casa Rosada. Señaló que el gobernador mantiene una relación “privilegiada” con el gobierno nacional, algo que consideró necesario en el actual contexto económico y político del país.
“Para gobernar la Argentina hace falta tener relaciones muy fuertes con el Gobierno nacional”, sostuvo Sanz, al tiempo que remarcó que esa cercanía no implica una subordinación política de Mendoza frente a La Libertad Avanza.
El regreso de Cambiemos como horizonte
Más allá de las tensiones internas, Sanz puso el foco en la necesidad de reconstruir una coalición amplia. “Hoy más que nunca debería existir una construcción parecida a la de Cambiemos en 2015”, planteó, aunque reconoció que el contexto es distinto: los partidos cambiaron, los liderazgos también y el escenario político es otro.
Aun así, consideró que persiste una demanda social similar a la de aquel momento, vinculada al equilibrio y la alternancia de poder. En ese marco, propuso avanzar hacia una fuerza que se ubique “en un centro republicano y progresista”.
En paralelo, el dirigente también apuntó contra el PRO, al que ve condicionado por su cercanía con Milei. Según sostuvo, ese vínculo generó una “situación de dependencia” que hoy limita la capacidad de maniobra de su principal referente, Mauricio Macri.
"Macri pretende desplegarse de alguna manera, le cuesta porque inclusive tiene muchos de los funcionarios", remarcó Sanz.
Cambiemos 2015 - 1
Un peronismo sin rumbo
Por último, en su diagnóstico nacional, Sanz también cuestionó con dureza al peronismo. A su entender, el espacio no logra consolidarse como alternativa frente al oficialismo y atraviesa una fuerte crisis de conducción.
“El peronismo está muy desorientado y muy dependiente de Cristina”, afirmó en referencia a Cristina Fernández de Kirchner, a quien consideró un obstáculo para reconstruir una mayoría social.