El bloque de senadores de La Libertad Avanza (LLA) expresó este miércoles su rechazo a un eventual aumento de las dietas en la Cámara alta y aseguró que no está dispuesto a aceptar una suba en sus remuneraciones.
El bloque libertario afirmó que los legisladores ya perciben ingresos muy por encima del promedio de la sociedad. El comunicado.
El bloque de senadores de La Libertad Avanza (LLA) expresó este miércoles su rechazo a un eventual aumento de las dietas en la Cámara alta y aseguró que no está dispuesto a aceptar una suba en sus remuneraciones.
A través de un comunicado difundido en redes sociales, los legisladores señalaron que consideran que no es momento de incrementar los salarios de la dirigencia política. En el mensaje, los senadores sostuvieron que “el pueblo espera de nosotros una respuesta coherente con nuestros principios”.
Además afirmaron que, en ese marco, creen que “nuestro salario no debe ser aumentado”. También remarcaron que los integrantes del Senado perciben ingresos muy por encima del promedio de la sociedad argentina, por lo que consideraron que avanzar con una suba sería una señal equivocada.
“En un contexto en el que millones de argentinos hacen esfuerzos todos los días, creemos que la política debe acompañar con responsabilidad”, agregaron en el comunicado. La declaración del bloque se conoció en medio del debate sobre los ingresos de los legisladores y el funcionamiento del sistema de dietas en el Congreso.
El posicionamiento del bloque libertario también fue compartido en redes sociales por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien replicó el comunicado en sus cuentas oficiales. Desde LLA señalaron que su compromiso es actuar “con coherencia y respeto por el esfuerzo de los argentinos”, en un mensaje con fuerte contenido político frente a la discusión sobre los sueldos de la dirigencia.
Los senadores nacionales pasarán a cobrar más de $11 millones mensuales a partir de marzo, debido a una actualización automática en sus dietas vinculada a los aumentos salariales del personal del Congreso. El incremento se aplica en medio de semanas de fuerte actividad legislativa, como el debate por la reforma laboral.
El aumento no surge de una decisión puntual de los legisladores, sino del mecanismo que ata sus salarios a las paritarias del Poder Legislativo. Cada vez que se acuerdan subas para los trabajadores del Congreso, ese ajuste impacta directamente en los ingresos de los senadores.
En ese marco, los gremios legislativos acordaron un incremento salarial acumulado del 12,5% entre diciembre y mayo, distribuido en varios tramos mensuales. Ese esquema de aumentos es el que termina elevando también las dietas de los miembros del Senado.
Así, con la actualización que comienza a regir desde marzo, los integrantes de la Cámara alta superarán los $11 millones por mes, lo que generó críticas por el fuerte incremento en sus ingresos en el actual contexto político y económico.
La vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, propuso que los senadores donen el aumento salarial derivado de las paritarias a la Fundación del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, en el marco de un convenio firmado con esa institución. La sugerencia surgió a través de un mensaje publicado en redes sociales, en medio de la discusión pública por las dietas de los legisladores.
La titular del Senado aclaró que, por su rol institucional, no tiene injerencia en la definición de los salarios de los legisladores ni en la cantidad de asesores que tiene cada senador. En ese contexto, planteó que el incremento salarial podría destinarse a un fin solidario.
“Solo puedo ofrecer que el aumento que cobran en las paritarias de los trabajadores lo donen a la Fundación del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, con la que firmamos un convenio”, expresó la vicepresidenta al referirse a la posibilidad de canalizar esos fondos hacia la institución.
Villarruel también remarcó que la decisión final depende de cada legislador y que no puede imponer ese destino para los fondos. “Queda a criterio de cada senador donar o cobrar el aumento”, sostuvo, en medio de la polémica por las actualizaciones salariales vinculadas a los acuerdos paritarios del personal legislativo.