En una jornada marcada por la tensión política y rumores de pasillo, el Gobierno nacional introdujo modificaciones de último minuto al proyecto de reforma laboral antes de su votación en general en el Senado.
El Ejecutivo eliminó la fecha de caducidad para los aportes compulsivos, asegurando la continuidad de la caja para sindicatos y patronales.
En una jornada marcada por la tensión política y rumores de pasillo, el Gobierno nacional introdujo modificaciones de último minuto al proyecto de reforma laboral antes de su votación en general en el Senado.
La decisión más significativa radica en la preservación del financiamiento de los gremios y las cámaras empresariales: si bien se mantendrán topes más bajos para los aportes compulsivos, se eliminó la "fecha de caída" que originalmente estaba prevista a los dos años de sancionada la ley.
Hasta el mediodía de este miércoles, el dictamen estipulaba que las contribuciones patronales a cámaras y asociaciones no podrían superar el 0,5% de las remuneraciones, mientras que los aportes a favor de las asociaciones de trabajadores tendrían un tope del 2%.
Sin embargo, la versión previa que establecía que a partir de enero de 2028 estos aportes pasarían a ser estrictamente voluntarios fue descartada en la redacción final.
El giro de la Casa Rosada busca evitar el desfinanciamiento de estructuras sindicales menores. Según fuentes oficiales, existen "gremios demasiado pequeños" que, de perder la obligatoriedad de estos ingresos en el corto plazo, enfrentarían una "caída sin retorno" ante la imposibilidad de subsistir por sus propios medios.
Esta concesión generó malestar inicial en los sectores dialoguistas, quienes exigieron un trato equitativo para las cámaras empresarias, logrando finalmente que el flujo de fondos continúe de manera compulsiva para ambos sectores.
Otro de los puntos clave que se destrabó durante la tarde fue el traspaso de la justicia laboral a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que finalmente quedará incorporado como un anexo de la iniciativa.
Mientras el debate se prolongaba hacia la madrugada, el clima en los alrededores del Congreso se vio afectado por incidentes que el oficialismo atribuyó a sectores de izquierda. No obstante, desde La Libertad Avanza ratificaron que los hechos de violencia no tendrán injerencia en el resultado de la votación.
Para sellar el respaldo político a la iniciativa, se espera la presencia de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quienes planean asistir al Senado para el cierre del debate y la posterior media sanción.