La "campaña anti-Argentina" incrementada tras la final del Mundial 2026, desató un gran debate en redes sociales y medios de comunicación. El caso más controversial fue el de una congresista estadounidense, que calificó a la Argentina como un país "racista".
La polémica llegó hasta la legislatura bonaersense donde el oficialismo respondió a las acusaciones con un medida contundente. El presidente del bloque de La Libertad Avanza en la Cámara de Diputados de Buenos Aires, Agutín Romo, presentó un proyecto de ley para arancelar la universidad y la salud pública para extranjeros sin residencia.
"Así que hay extranjeros que viven en Argentina, estudian gratis en Argentina, se atienden gratis en hospitales argentinos mientras odian a la Argentina? Perfecto. Acabo de presentar un proyecto para arancelar la salud y la educación a extranjeros en la provincia de Buenos Aires", comunicó el legislador en su cuenta de X.
Si bien la iniciativa no busca escalar a nivel nacional, el cobro alcanzaría tanto la atención médica planificada como las carreras universitarias en la provincia de Buenos Aires. "No resulta justo que personas que se encuentran transitoriamente en el país puedan utilizar gratuitamente estos servicios sin contribuir a su sostenimiento”, sostiene el documento.
El argumento detrás del proyecto
En una entrevista con Infobae, Romo cuestionó las acusaciones de racismo contra la Argentina y comparó lo que sucede en otros países del mundo. “Mientras un argentino tenga dificultades para acceder plenamente a la salud y a la educación, es una locura que estemos financiando esos servicios para los extranjeros. Somos el país más generoso del mundo, pero cuando vamos al exterior no recibimos el mismo trato: en ningún lado nos dan salud o educación gratuita, ni siquiera por reciprocidad”.
Presidente del bloque de La Libertad Avanza en la Cámara de Diputados de Buenos Aires, Agustín Romo
Luego, sentenció: "Nos damos cuenta de que muchos de los que vienen a vivir, estudiar y disfrutar de la Argentina nos odian, nos critican y nos tildan de racistas. Bueno, se acabó. El contribuyente argentino no tiene por qué seguir pagándole la salud y la educación a extranjeros que nos insultan y no valoran al país. El juego se terminó”.
Los cambios que plantea el proyecto para la salud pública
Respecto a la salud pública, el proyecto sostiene que no se rechazará a ningún extranjero en casos de urgencia médica ni se podrá demorar o condicionar la atención por motivos de pago. Sin embargo, una vez que el paciente se encuentre estabilizado, la institución de salud le cobrará la prestación.
Respecto a la atención médica programada o habitual, los pacientes deberán acreditar un seguro de salud, cobertura de un tercero obligado o abonar el arancel correspondiente. El dinero recuperado por este sistema irá directamente al Fondo Provincial de Salud.
Esta medida aplica a extranjeros con residencia temporaria, transitoria, precaria o sin ningún status migratorio. Se exceptúa del cobro a víctimas de trata de personas y a quienes reciban atención relacionada a enfermedades transmisibles o vacunación, por cuestiones de salud pública.