Además de reaccionar al tedeum del arzobispo porteño Jorge García Cueva, el presidente Javier Milei confirmó este martes que es "muy probable" que en noviembre llegue a la Argentina el papa León XIV.
El último viaje apostólico de un Pontífice en Argentina fue con Juan Pablo II, allá por 1987. Visitó Mendoza y otras nueve provincias. Francisco nunca lo llegó a hacer.
Además de reaccionar al tedeum del arzobispo porteño Jorge García Cueva, el presidente Javier Milei confirmó este martes que es "muy probable" que en noviembre llegue a la Argentina el papa León XIV.
Así lo dijo esta mañana en una entrevista radial con el periodista Eduardo Feinmann en Mitre.
"Altamente probable, o sea, salvo una desgracia, la gestión del canciller (Pablo) Quirno permitió cerrar posiciones. Es muy probable que tengamos la dicha de tenerlo (al papa León XIV) en el mes de noviembre en Argentina", declaró el jefe de Estado.
Una eventual visita papal podría contribuir a bajar tensiones y abrir una etapa de mayor diálogo institucional con el Vaticano.
La visita del Sumo Pontífice fue anticipada el pasado viernes por el canciller Pablo Quirno, quien había publicado en X una foto junto a Milei y un enigmático mensaje: "Vine a reunirme con el Presidente para darle ‘la Buena Noticia’ que hará feliz a todo el pueblo argentino. Solo resta definir la fecha… qué linda primavera…".
En tanto, si bien el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, evitó confirmar un viaje de León XIV, aseguró que la posibilidad “está en agenda”.
La última vez de un Papa en Argentina fue con Juan Pablo II, allá por 1987. Visitó 10 provincias -entre ellas, Mendoza- y pronunció 26 discursos.
Francisco siempre tuvo la intención de hacer un viaje apostólico al país donde nació, pero nunca lo concretó. Sí llegó a estar en Chile, Perú, Bolivia, Paraguay, Ecuador, Colombia y Brasil, por ejemplo.
En la entrevista con Mitre, Milei consideró que el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, “ha dado una opinión válida dentro de un encuadre sobre las Sagradas Escrituras” al referirse al mensaje crítico pronunciado durante el tedeum por el 25 de Mayo en la Catedral Metropolitana.
El mandatario así tomó distancia de cualquier interpretación de confrontación con la Iglesia católica después de una homilía marcada por cuestionamientos a la polarización, un llamado al diálogo y las advertencias sobre el deterioro de jubilados y niños.
“Hay posiciones que me parecen interesantes, positivas y constructivas cuando una autoridad religiosa trata de mediar en esta situación”, expresó.
El Presidente también retomó algunas referencias religiosas para describir el escenario político y social. Dijo que una de las reflexiones que más le llamó la atención del mensaje de García Cuerva fue que “a la persona que tiene problemas de invalidez no lo llevan al oficial romano, lo llevan a Jesucristo”, en una interpretación que vinculó con el rol del Estado.
"Argentina tiene una lógica bastante destructiva y parte del trabajo no es solo avanzar a las ideas de la libertad", lanzó el Presidente.