La expresidenta Cristina Kirchner fue trasladada de urgencia este sábado por la tarde al Sanatorio Otamendi, en la Ciudad de Buenos Aires, para ser sometida a una intervención quirúrgica debido a un cuadro de apendicitis.
La expresidenta fue derivada desde su domicilio en Constitución tras una revisión médica inicial. El operativo contó con el aval de la Justicia para realizar estudios de mayor complejidad.
La expresidenta Cristina Kirchner fue trasladada de urgencia este sábado por la tarde al Sanatorio Otamendi, en la Ciudad de Buenos Aires, para ser sometida a una intervención quirúrgica debido a un cuadro de apendicitis.
La decisión del traslado se tomó luego de que un equipo médico la evaluara inicialmente en su residencia de la calle San José 1111, donde determinaron que requería una "evaluación más exhaustiva" en el centro asistencial.
El traslado desde el barrio de Constitución hacia la clínica ubicada en la calle Azcuénaga se realizó con la correspondiente autorización judicial. Según fuentes del entorno de la ex jefa de Estado, tras los estudios de rigor, el diagnóstico de apendicitis derivó en una operación inmediata.
Desde la institución médica se indicó que cualquier novedad sobre su estado de salud será comunicada exclusivamente a través de partes médicos oficiales.
Hasta las puertas del sanatorio se acercaron militantes, principalmente del Gran Buenos Aires, para manifestar su apoyo. Entre los presentes se destacó la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, mientras que en las cercanías se desplegó una bandera con la consigna "Nunca caminarás sola", emulando el himno del club inglés Liverpool.
Este incidente médico ocurre mientras la exmandataria cumple prisión domiciliaria desde hace seis meses, tras quedar firme su condena por corrupción en la denominada Causa Vialidad. El pasado 11 de junio, la Corte Suprema de Justicia ratificó la sentencia de seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos por el delito de defraudación al Estado.
Hasta este sábado, Kirchner sumaba 192 días sin salir de su hogar. Su situación de detención ha estado marcada por recientes decisiones judiciales:
• Monitoreo electrónico: Esta misma semana, la Corte Suprema dejó firme la obligación de utilizar una tobillera electrónica, rechazando los recursos planteados por su defensa contra este dispositivo.
• Restricción de visitas: El Tribunal Oral Federal (TOF) N.º 2 endureció recientemente el control sobre quiénes ingresan a su domicilio, exigiendo una autorización fundada para aquellas visitas que no formen parte de su círculo familiar, médico o legal directo.
• Beneficio de esparcimiento: El pasado martes, el juez Jorge Gorini la autorizó a acceder a la terraza del edificio por un máximo de dos horas diarias, un beneficio equiparado a la salida al patio en unidades penitenciarias.
Pese a su reclusión, la expresidenta ha mantenido actividad asistiendo de forma virtual a las audiencias del juicio por la Causa Cuadernos, que se desarrolla ante el TOF 7 dos veces por semana.