El Gobierno de Javier Milei decidió transformar el Instituto Nacional del Agua (INA) en una unidad organizativa, dentro de la Secretaría de Obras Públicas del Ministerio de Economía, que conduce Luis Caputo.
El Gobierno nacional la transformó en una unidad organizativa, dentro de la Secretaría de Obras, dependiente del Ministerio de Economía.
El Gobierno de Javier Milei decidió transformar el Instituto Nacional del Agua (INA) en una unidad organizativa, dentro de la Secretaría de Obras Públicas del Ministerio de Economía, que conduce Luis Caputo.
La decisión fue formalizada a través del Decreto 396/2025, publicada en el Boletín Oficial el martes pasado, amparado en la Ley Bases con el objeto de "reducir el sobredimensionamiento" de la estructura del Estado.
En el informe que elaboró el Ministerio de Desregulación, a cargo de Federico Sturzenegger, argumentaron que las competencias asignadas al INA "pueden ser desarrolladas con igual grado de eficacia, rigor y profesionalismo desde la Administración Pública Nacional centralizada, mediante mecanismos adecuados de gestión y control presupuestario, sin que ello menoscabe su capacidad operativa ni su excelencia técnica".
"Esta medida permitirá simplificar la estructura administrativa y suprimir unidades que cumplen funciones de apoyo, las que serán cumplimentadas por las áreas con competencia en la materia del MINISTERIO DE ECONOMÍA, promoviendo una mayor eficiencia organizacional y un uso racional de los fondos públicos, sin que ello afecte la continuidad de las funciones técnicas esenciales del organismo", sostiene el decreto.
Para Mendoza, el INA tiene ascendencia importante. La Subgerencia Centro Regional Andino, a cargo del Doctor Santiago Ruiz Freites, es una de las cuatro que operan en el interior del país y está dedicada puntualmente a estudios e investigaciones sobre recursos hídricos superficiales y subterráneos del área cordillerana.
Se divide en las siguientes áreas: programas de investigaciones en riego y drenaje, en hidrología superficial, en hidrología subterránea y en hidroquímica y aspectos legales, económicos y sociales del agua.
El exorganismo descentralizado articula con el Departamento General de Irrigación y la Dirección de Hidráulica, dependiente del Ministerio de Energía y Ambiente de la Provincia. También ha colaborado con la empresa Aysam. La oficina está ubicada en calle Belgrano y Lamadrid de Ciudad.
Desde la Dirección de Hidráulica, a cargo del Ingeniero Pablo Rodríguez, pusieron en valor la labor del exorganismo. "El INA Centro Regional Andino tiene a su cargo la red hidrometeorologica telemétrica en el pedemonte, con la cual nos transmiten en tiempo real las condiciones de lluvas (intensidad de lluvia), sobre todo en verano", explicaron.
"De momento estamos a la espera de ver como se reglamentará, para tener en claro como va a continuar el vínculo y fundamentalmente quien va operar la red telemétrica", sostuvieron desde la dirección que responde al ministerio comandado por Jimena Latorre.
En Irrigación le restaron importancia a la degradación del organismo, aunque hace 10 años se encarga de la auditoría del proceso de remediación de pluma de benceno en el margen derecho del Río Mendoza, acuifero afectado por la refinería de YPF en Luján de Cuyo.
"En los últimos años se ha politizado, antes tenía un perfil más de investigación", sentenciaron desde el entorno del Superintendente General de Irrigación, Sergio Marinelli.
Se refirieron particularmente al período que estuvo al frente José Pozzoli (2020-2022), dirigente kirchnerista que debió dejar el cargo nacional por doble competencia, cuando asumió como concejal en Guaymallén.
Además, en Irrigación indicaron que la Subgerencia Centro Regional Andino se limita solo a esa intervención con el DGI, mientras que el Centro Regional de Aguas Subterráneas (CRAS) del INA, con sede en San Juan, se ocupa del monitoreo del agua subterránea de la subcuenca Río Tunuyán Inferior (Este provincial).
Desde el centro mendocino del exINA respondieron por su lado que el convenio fue firmado por ambos centros regionales, el año pasado. Según el propio Gobierno nacional en su portal web, son las dos subgerencias ubicadas en Cuyo las que se ocupan de esa tarea.
Por el lado de Aysam respondieron a este diario que no tienen "absolutamente ninguna vinculación" con el INA. Mientras que fuentes vinculadas al organismo degradado respondieron que el área de Economía, Legislación y Administración del Agua, ha colaborado recientemente en " estudios vinculados a la tarifa y el valor del agua" con la empresa.
En el INA trabajan unos 32 profesionales, entre ingenieros de recursos hídricos, ingenieros industriales, ingenieros civiles especializados en hidráulica, economistas, abogados y geólogos, entre otros.
De estos expertos, 18 tienen contrato de planta, mientras que los otros 14 son contratados. "El panorama es de incertidumbre total, desde septiembre surgen rumores de posibles fusiones y cierres", indicó uno de ellos a este diario.
Además, aseguraron que el presupuesto está congelado, lo que ha dificultado el desarrollo de proyectos de investigación. Además de los entidades provinciales, articulan con el CONICET, otro de los organismos que padece la desinversión en ciencia y tecnología del gobierno nacional.
En ese contexto, buscan reinventarse para seguir operando, dicen. De hecho, instalaron una estación hidrometeorológica en el CCT Mendoza (ex Cricyt) recientemente, informaron.
"Ahora está lo mínimo indispensable, para pagar los sueldos pero hay un desfasaje con la inflación tremendo", aseguran desde el exINA. También advirtieron que "no hay margen" para proyectos de investigación que no tengan financiamiento externo, mediante convenios.
Después de la degradación del organismo en una unidad organizativa, sospechan que el Gobierno nacional avance con el cierre de las oficinas del interior. Lo que está claro es que habrá una reestructuración del organigrama conocido hasta ahora.