En un movimiento que redefine el tablero diplomático regional, el Secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, mantuvo una conversación telefónica con el canciller argentino, Pablo Quirno, para expresar el agradecimiento de la administración de Donald Trump por el apoyo explícito de Argentina tras la captura de Nicolás Maduro.
El diálogo se centró en la operación policial dirigida en Venezuela el pasado 3 de enero, la cual Washington presenta como un hito en la lucha contra el crimen transnacional y las organizaciones vinculadas al tráfico de drogas.
Durante la comunicación, Rubio destacó la “continua cooperación para confrontar el narcoterrorismo y fortalecer la seguridad en América Latina” por parte del gobierno argentino. Argentina se distinguió por ser el primer país de la región en respaldar la intervención estadounidense, alineándose con la visión de que el régimen de Maduro representaba una amenaza para la estabilidad del hemisferio.
En este sentido, el representante argentino ante la OEA, Carlos Cherniak, calificó a Maduro como el líder del Cártel de los Soles, organización declarada como terrorista por Buenos Aires en 2025.
La postura de la Casa Rosada ha generado una marcada división en el continente. Mientras un bloque liderado por Colombia, Brasil y México condenó la intervención militar alegando una violación a la soberanía nacional, Argentina encabezó la resistencia dentro de la CELAC para evitar un comunicado de condena unánime contra Washington.
El canciller Quirno cuestionó abiertamente la representatividad de las declaraciones del presidente colombiano Gustavo Petro, sugiriendo que no reflejan el sentimiento de los exiliados venezolanos ni de la mayoría de los latinoamericanos.
Más allá del respaldo a la captura, la diplomacia argentina subrayó su reconocimiento a las autoridades que considera legítimas: el presidente electo Edmundo González Urrutia y el liderazgo de María Corina Machado.
Asimismo, el Gobierno aprovechó este nuevo nivel de sintonía con la administración republicana para reiterar su exigencia de liberación del ciudadano argentino Nahuel Gallo, un gendarme detenido en Venezuela desde diciembre de 2024, reclamando garantías totales sobre su integridad física.
Este intercambio refuerza una alianza estratégica entre Milei y Trump que ya se manifiesta en otros ámbitos, como la reactivación del Caucus Argentina en el Congreso estadounidense para cooperar en defensa, seguridad y energía.
Según fuentes diplomáticas, Argentina ya prepara, junto a otros nueve países de la región, un pronunciamiento conjunto para respaldar formalmente el accionar que permitió la caída del régimen chavista.