El Gobierno envió el polémico DNU de la SIDE al Congreso y la oposición buscará voltearlo
Tras agotar casi todo el plazo legal, el Ejecutivo remitió la norma que amplía las facultades operativas de la SIDE y les permite realizar aprehensiones.
El Congreso intentará voltear el DNU que modifica a la SIDE
En una maniobra que marca el inicio de una nueva disputa en el Parlamento, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, envió al Congreso el DNU 941/25 firmado por el presidente Javier Milei que reformula el sistema de inteligencia y amplía las facultades de la SIDE.
El trámite se concretó a menos de 24 horas de que venciera el plazo legal establecido por la ley 26.122, ingresando primero a la Cámara de Diputados y luego al Senado.
La medida introduce cambios profundos en la ley nacional de inteligencia que han generado una fuerte controversia en el arco político. Entre las modificaciones más sensibles se destaca la autorización para que los agentes de la SIDE puedan aprehender a personas que sean halladas en situación de flagrancia, además de la disposición que califica como "encubiertas" a la totalidad de las actividades del organismo.
Si bien la norma contempla una reducción de la estructura administrativa de la SIDE, también traslada el área de Ciberseguridad directamente a la órbita de la Jefatura de Gabinete.
Piden a las ex autoridades de la SIDE que expliquen el uso de las escuchas para espionaje interno
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Desde la oposición, bloques como Unión por la Patria, la Coalición Cívica y diversas fuerzas provinciales han manifestado un rechazo tajante, advirtiendo sobre el riesgo de que estas facultades se utilicen para el espionaje político. El kirchnerismo ya presentó un proyecto para derogar el decreto, criticando que una reforma de tal magnitud se haya implementado por vía ejecutiva sin un debate parlamentario previo.
Ante los reclamos por la urgente conformación de la Comisión Bicameral de Trámite Legislativo, el oficialismo ha optado por ignorar los pedidos con el fin de postergar la discusión en el recinto al menos hasta febrero próximo.
El escenario en el Parlamento se presenta complejo y fragmentado. A partir de ahora, la Comisión Bicameral tiene diez días hábiles para emitir un dictamen; una vez cumplido ese periodo, cualquiera de las dos cámaras podrá llevar el decreto al recinto para su votación, incluso sin despacho de comisión.
Para que el DNU pierda su validez, debe ser objetado por ambas cámaras, ya que si solo una lo impugna o si el Congreso no lo trata, la medida de Milei quedará firme. En este contexto, el rol de los radicales y los peronistas provinciales será decisivo para alcanzar el quórum y la mayoría necesaria que permita frenar la iniciativa.
Por su parte, el bloque del PRO, encabezado por Cristian Ritondo, ha manifestado que los cambios introducidos podrían resultar positivos, aunque condicionó su apoyo definitivo a la posibilidad de conocer los protocolos de uso y alcances operativos de la fuerza.
Mientras los detractores del Gobierno se entusiasman con repetir el revés que ya le propinaron al oficialismo al rechazar el giro de fondos reservados para la inteligencia, el Ejecutivo concentra sus energías actuales en blindar los apoyos necesarios en el Senado para avanzar con la reforma laboral.