Matías Tabar, el contratista de las obras que encargó Manuel Adorni por un valor de 245.000 dólares en su casa de un country, salió a responder las acusaciones de Javier Milei, quien lo había tildado de “militante K”.
Matías Tabar, quien reveló gastos millonarios en las propiedades de Adorni, generó nuevas sospechas tras responderle al presidente.
Matías Tabar, el contratista de las obras que encargó Manuel Adorni por un valor de 245.000 dólares en su casa de un country, salió a responder las acusaciones de Javier Milei, quien lo había tildado de “militante K”.
El contratista fue quien detalló las reformas en la vivienda del Jefe de Gabinete tras declarar ante el fiscal Pollicita. Tras la difusión de sus declaraciones, Milei apuntó contra Tabar. "Le dan entidad a un mentiroso, es un kirchnerista y es dudoso su prontuario. Hablaban de cascada y eran dos cañitos", dijo el Presidente.
Ante esto, Tabar se creó una cuenta en la red social X donde envió un mensaje tanto al Jefe de Estado como a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, Tabar manifestó sentir “tristeza, angustia y dolor en el corazón” al ser catalogado como militante opositor.
El contratista subrayó que, lejos de las acusaciones oficiales, él apostó por un cambio de rumbo en el país apoyando a Mauricio Macri y, más recientemente, a La Libertad Avanza.
El conflicto se originó a partir de la declaración de Tabar ante el fiscal Gerardo Pollicita, donde detalló que las obras realizadas en la vivienda de Manuel Adorni en el country Indio Cuá tuvieron un costo de 245 mil dólares.
Los trabajos, ejecutados entre octubre de 2024 y julio de 2025, incluyeron desde la reparación de paredes y cambio de pisos hasta la construcción de una pileta con cascada.
Además de las reformas en el country, Tabar aportó información sobre la remodelación del departamento de Adorni en Caballito, donde el funcionario habría gastado otros 14 millones de pesos en muebles nuevos. El contratista presentó ante la Justicia documentación respaldatoria, videos y fotos del "antes y después" de los trabajos.
Pese a las acusaciones de Milei sobre un supuesto "prontuario dudoso", los antecedentes públicos de Tabar muestran una faceta vinculada al deporte de ultraresistencia y un marcado perfil antiperonista.
El socio del grupo Alta Arquitectura es corredor de Ironman y, en sus redes sociales, ha manifestado históricamente su rechazo a figuras como Alberto Fernández, Cristina Kirchner y Sergio Massa.
Incluso, antes de que estallara el escándalo judicial, Tabar había expresado su apoyo público a Adorni en redes sociales, definiéndolo como el “domador número 1”. Con este descargo, el contratista busca desmarcarse de la etiqueta de "operación política" que intentó instalar el Ejecutivo, ratificando su testimonio sobre los millonarios gastos del entorno presidencial.