El Gobierno Nacional formalizó este jueves el relevo en la conducción de la Unidad de Información Financiera (UIF) mediante la aceptación de la renuncia de Paul Starc, quien dejó su cargo alegando razones de índole personal.
El titular del organismo antilavado presentó su renuncia por motivos personales tras una gestión marcada por la adecuación a estándares internacionales y la investigación de causas de corrupción.
El Gobierno Nacional formalizó este jueves el relevo en la conducción de la Unidad de Información Financiera (UIF) mediante la aceptación de la renuncia de Paul Starc, quien dejó su cargo alegando razones de índole personal.
En su lugar, la administración nacional designó al licenciado Ernesto Gaspari, un funcionario de perfil técnico cuya misión será consolidar una gestión profesionalizada y fortalecer los mecanismos de prevención de delitos financieros.
A pesar de su salida de la unidad, Starc no se alejará de la gestión pública, ya que el Ministerio de Justicia confirmó que continuará colaborando con el Poder Ejecutivo en nuevas funciones relacionadas con tareas de gestión, desarrollo financiero y consolidación institucional.
Durante su paso por la UIF, el exfuncionario fue reconocido por su profesionalismo en la adecuación del sistema de prevención del lavado de activos y el financiamiento del terrorismo a los estándares vigentes, tanto nacionales como internacionales.
El nuevo titular, Ernesto Gaspari, llega al organismo con una sólida trayectoria en los sectores público y privado, destacándose su especialización en finanzas y administración.
Previamente, se desempeñó como Secretario de Coordinación y Planificación Exterior en el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, una experiencia que el Gobierno considera clave para la nueva etapa de la UIF.
Bajo su conducción, la entidad se ha propuesto como metas estratégicas el fortalecimiento de los controles, la optimización del flujo de información financiera y la profundización de los lazos de cooperación con organismos tanto locales como extranjeros.
La gestión saliente de Starc estuvo signada por una intensa actividad en frentes judiciales de alto impacto. Poco antes de su renuncia, el exjefe del organismo mantuvo reuniones clave en Washington con integrantes de la Red de Control de Delitos Financieros de Estados Unidos (FinCEN) para intercambiar información sobre presuntas maniobras de lavado de dinero vinculadas a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
En este marco de cooperación internacional también participó el embajador argentino Alec Oxenford, buscando rastrear sociedades y operaciones sospechosas en el exterior.
Asimismo, Starc tuvo un rol protagónico como querellante en el juicio por los denominados "cuadernos de las coimas", que investiga una red de corrupción que involucra a empresarios y exfuncionarios de la gestión de Cristina Kirchner. Al asumir su cargo, debió enfrentar el desafío de recomponer el equipo de abogados de la UIF y coordinar esfuerzos con los fiscales Fabiana León y Carlos Stornelli para avanzar en la etapa de juicio oral de esta compleja causa.