Una situación de extrema tensión se vivió durante la tarde de este viernes en la estación de servicio YPF ubicada en Acceso Sur y calle Rawson donde una oficial ayudante de la Policía de Mendoza, de 30 años, se atrincheró dentro de su automóvil.
La mujer era buscada desde la mañana tras no presentarse a trabajar. Tras una extensa negociación, la uniformada se entregó y fue asistida por especialistas.
Una situación de extrema tensión se vivió durante la tarde de este viernes en la estación de servicio YPF ubicada en Acceso Sur y calle Rawson donde una oficial ayudante de la Policía de Mendoza, de 30 años, se atrincheró dentro de su automóvil.
La situación generó un amplio despliegue de fuerzas de seguridad y servicios de emergencia y tras cinco horas finalmente la mujer cedió a los pedidos de los especialistas y salió de su vehículo tras extensas negociaciones antes de las 22.
Durante todas estas horas, la estación de servicio estuvo cerrada al público y se estableció un perímetro de seguridad. Cuando finalmente logran que la mujer accediera a bajar de su auto y hablar con los especialistas, se retomó la actividad en el lugar.
Según trascendió, la búsqueda de la uniformada comenzó a las 8 de la mañana, luego de que no se presentara a cumplir su turno de guardia y no se pudiera establecer contacto con ella. Ante esta situación, se dio intervención al Centro Estratégico de Operaciones (CEO), que logró localizar su vehículo, un Volkswagen Gol azul, mediante el sistema de lector de patentes mientras circulaba por el Acceso Sur.
Las cámaras de seguridad confirmaron que la mujer se encontraba al volante, vestida con su uniforme reglamentario y chaleco antibalas colocado. Según los primeros reportes, la oficial ingresó a la estación de servicio, solicitó agua para el mate y permaneció dentro del rodado por un tiempo prolongado antes de ser interceptada por los móviles policiales.
Debido a que la mujer porta su arma reglamentaria y ante versiones preliminares que sugerían que podría intentar autolesionarse, se activó de inmediato un protocolo de crisis. En el lugar trabajaron de forma coordinada el Grupo Especial de Seguridad (GES), el Grupo de Resolución de Incidentes y Secuestros (GRIS) y también el cuerpo de Bomberos y el Servicio de Emergencias Coordinado (SEC).
El perímetro estuvo completamente vallado para resguardar a terceros. Dos negociadoras mantuvieronun diálogo permanente con la oficial con el objetivo de que se entregara sin que se produjeran heridos.