La justicia penal condenó al dueño de depósito ilegal de pirotecnia que se incendió en Godoy Cruz en diciembre pasado, causando la muerte de una mujer de 45 años.
Federico Natalio Quiroga fue acusado de incendio culposo seguido de muerte y tenencia de arma de guerra.
La justicia penal condenó al dueño de depósito ilegal de pirotecnia que se incendió en Godoy Cruz en diciembre pasado, causando la muerte de una mujer de 45 años.
Federico Natalio Quiroga recibió la pena de tres años de prisión efectiva, durante un juicio abreviado en le que se declaró responsable del hecho, calificado como “incendio culposo seguido de muerte” y además se incluyó en la condena otro delito, tenencia de arma de fuego de guerra, ya que cuando se allanó la vivienda se encontró un arma de puño.
El debate se cerró ayer, luego de que el fiscal Juan Manuel Sánchez, a cargo de la Fiscalía de Delitos No Especializados llegara a un acuerdo con la defensa y la querella.
Quiroga cumplirá pena en su casa, ya que tenia el beneficio de prisión domiciliaria, ya que se moviliza en una silla de ruedas por una discapacidad.
La tragedia se desencadenó el 22 de diciembre pasado, cerca de las 16, en una vivienda ubicada en calle Jorge Newbery al 600, donde había un deposito de pirotecnia que no tenía ningún tipo de permiso.
Debido a la magnitud del siniestro, al menos tres dotaciones de bomberos trabajan en el lugar para controlar el fuego y evitar su propagación a inmuebles cercanos. Personal policial también se hizo presente para ordenar el tránsito y asegurar el perímetro.
Inicialmente se informó que una persona había resultado lesionada y luego se confirmó que se trataba de Ángela Daniela Pardo, de 45 años, quien fue trasladada al hospital Lagomaggiore en estado de gravedad ya que había resultado con importantes quemaduras en casi todo el cuerpo. Al día siguiente desde el nosocomio se informó que la paciente había fallecido.
Además de la víctima fatal, un bombero voluntario sufrió una descarga eléctrica durante las maniobras de extinción, aunque se informó que se encuentra fuera de peligro.
Las investigaciones preliminares confirmaron que el lugar operaba como un centro de venta y almacenamiento de pirotecnia sin las autorizaciones correspondientes.