27 de marzo de 2026 - 14:00

Un preso de "muy alto perfil" pidió declarar en el caso de la nena de 11 años baleada en Godoy Cruz

Se trata de Pedro “Peter” Morales, quien cumple una pena por homicidio y está imputado por venta de droga en el penal de Almafuerte.

Mientras que la niña de 11 años que fue baleada en su casa de Godoy Cruz el sábado pasado sigue internada y, por ahora, no hay detenidos, la Fiscalía de Homicidios, en el marco de la investigación del hecho, le tomará declaración informativa a un preso de “muy alto perfil” que se ha presentado espontáneamente, ante algunas versiones que lo señalan como presunto instigador del hecho.

El próximo 1 de abril Pedro “Peter” Morales Anisco, actualmente detenido en el penal de Almafuerte, será llevado al Polo Judicial para que declare en el expediente que tramita la fiscal Florencia Díaz Peralta por el violento ataque a la menor, calificado como tentativa de homicidio.

Como la madre de la pequeña nombró en algunos medios periodísticos a un tal “Peter” como un presunto organizador del ataque sufrido por su hija el pasado 21 de marzo en el barrio Los Cerrillos, Francisco Machuca, abogado de Morales, realizó en los últimos días una presentación solicitando a la fiscal Díaz Peralta que no ordene la detención de su cliente en esa investigación (más allá de que está detenido) pues una medida de este calibre le perjudicaría en relación a la pena que se encuentra cumpliendo en la actualidad.

Como por el momento no hay elementos para imputarlo, se decidió tomarle una declaración informativa, en la que se espera, dirá que no tiene nada que ver en el asunto.

Según explicó una fuente que trabaja en el caso, en la escala que maneja el Servicio Penitenciario de Mendoza –internos “comunes”, de “alto perfil” y de “muy alto perfil”– Morales es ubicado en lo más alto de la clasificación.

“Hablamos de internos que pueden llegar a amedrentar, comprar voluntades, armar y liderar una organización delictiva y tener capacidad económica. En esa consideración se lo tiene a Morales”, explicó la fuente consultada.

Morales se encontraba detenido en el módulo 4.1 de la cárcel de Cacheuta –en los últimos días fue trasladado nuevamente por cuestiones de seguridad– cumpliendo una pena por homicidio.

Por otra parte, está imputado desde agosto del año pasado, en una causa por venta y distribución de droga dentro del penal, junto a otros reclusos que estaban en el mismo módulo.

Justamente esta causa penal (según una de las hipótesis que manejan los investigadores) sería el detonante del brutal ataque: en esta venta de droga dentro del penal que investiga la Justicia Federal también están imputados Marcelo Agüero Declaux y su hermana, Yamila Agüero, quienes son el padre y la tía de la niña herida.

El tirador entró a la casa

El violento ataque a la niña de 11 años ocurrió cerca de las 19:20 del sábado 21 de marzo en la intersección de calles Martín Coronado y El Carrizal, del barrio los Cerrillos, cuando vecinos alertaron al 911 tras escuchar varias detonaciones de arma de fuego y ver a un hombre escapar corriendo del lugar.

Según los testigos, alguien golpeó la puerta de su vivienda y la menor salió a atender. En ese momento se produjeron los disparos y la menor resultó herida en una mano y en una pierna.

La niña recibió cuatro impactos de bala calibre 9 milímetros, dos en la pierna izquierda, uno en la derecha y otro en la mano derecha, mientras el tirador, que logró llegar a un patio interno de la vivienda, escapó por la calle El Carrizal y luego se habría subido a un auto que lo esperaba.

Según indicaron fuentes policiales, el agresor, que vestía campera azul con capucha y bermuda de jean, permanece prófugo.

En la escena trabajó la Policía de Mendoza junto a peritos que secuestraron vainas servidas calibre 9 milímetros. La causa sigue bajo investigación. No hay detenidos.

También se investiga un tiroteo ocurrido el miércoles pasado en calle Renato Della Santa, un lugar que tendría relación con la tía de la niña.

La versión de la madre

Tras la internación de la nena, Johana, la madre, contó que reconstruyó el momento con crudeza.

“Yo entré al baño y ella va y abre la puerta. La vi porque tengo un antepatio. Golpearon la segunda vez más fuerte y le tiraron. Ella cayó al piso. Había niños jugando. No hay detenidos. No se sabe, está todo bajo investigación”, contó.

Tras el ataque a la menor, la desesperación fue inmediata: “Mi hija se estaba desangrando y los vecinos empezaron a ayudarme para asistirla. Un vecino la subió a la camioneta, la llevamos al Lencinas y nos trajeron al Notti. De inmediato la pasaron a cirugía.

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