sábado 24 de octubre de 2020

Policiales

Se entregó el menor acusado de asesinar a un hombre durante el robo en el “bulo” del Centro

Se presume que el capturado, de 17 años, ingresó al inmueble de calle Patricias Mendocinas y ejecutó de un tiro en la cabeza a Marcos Figueroa (36) el 31 de mayo pasado.

El menor de 17 años que era intensamente buscado desde mayo por un homicidio ocurrido en un departamento donde funcionaba un prostíbulo, se entregó en la comisaría 6ta del barrio Cano, confirmaron fuentes policiales.

Este sospechoso, de apellido Hernández, está señalado como el autor material del asesinato de Marcos Figueroa (36), quien fue ejecutado con un tiro en la cabeza en el interior del “bulo” ubicado en la calle Patricia Mendocinas 743, casi Colón, de Ciudad, el pasado 31 de Mayo.

Por este hecho ya habían sido detenido sus tres cómplices.

El caso

Pruebas y testimonios recabados por el crimen en el “bulo” del Centro, marcaron un giro en la causa. Si bien en un principio se seguía la hipótesis de que a la víctima la mataron por un ajuste de cuentas vinculado a drogas o prostitución, el caso pasó a ser investigado como un asalto y homicidio.

Marcos Figueroa (36) recibió un tiro en la cabeza durante la siesta del domingo 31 de mayo, en la propiedad situada en calle Patricias Mendocinas; en el lugar residen varias personas, que viven en pequeños departamentos. El hombre agonizó algunas horas y murió en el hospital Central.

Los detectives que iniciaron la pesquisa tuvieron datos de que en el lugar del hecho se ejercía la prostitución y posiblemente había venta de estupefacientes. Por esto y los antecedentes del fallecido-robos, hurtos, lesiones y una causa de drogas-, se inclinaron por un ajuste y un reclamo de dinero que terminó en un ataque fatal.

Esto se contradecía con la versión de tres mujeres que fueron testigos del asesinato y que vivían allí con Figueroa, que declararon que los agresores entraron para robar; el muchacho se resistió y lo balearon.

Cámaras de seguridad registraron los movimientos de los ladrones y revelaron que dos mujeres esperaban afuera con dos remises que habían contratado para llegar al lugar.

Los asaltantes salieron del barrio San Martín y se dirigieron hasta ese punto del Centro con el dato de que encontrarían mucho dinero. La información no era certera y su accionar terminó en tragedia.

Tras el análisis de varios elementos, la fiscal Claudia Ríos se inclinó por esta sospecha y caratuló el caso como un homicidio criminis causa, es decir, ladrones mataron a la víctima para ocultar un asalto. El expediente agrega la calificación de robo agravado por el uso de arma de fuego, en poblado y en banda.