La Justicia Federal de Mendoza ordenó que vuelva a la cárcel un contrabandista que fue condenado a 6 años de prisión y que se encontraba con un beneficio de prisión domiciliaria, en una vivienda de un barrio privado por cuestiones de salud.
Alfredo Rosaspina había recibido el beneficio de residir en su casa de barrio Palmares por cuestiones de salud que, según la Fiscalía, han sido controlados medicamente.
La Justicia Federal de Mendoza ordenó que vuelva a la cárcel un contrabandista que fue condenado a 6 años de prisión y que se encontraba con un beneficio de prisión domiciliaria, en una vivienda de un barrio privado por cuestiones de salud.
Se trata de Alfredo Raul Rosaspina quien había sido condenado en mayo de 2025, por el Tribunal Oral Federal N° 1, tras considerarlo como uno de los líderes -junto a Javier Santos Ortega, procesado inicialmente en caso de las coimas del exjuez federal Walter Bento- de una organización internacional que trajo a Mendoza una suma millonaria de mercadería desde China que, previamente, pasaba por Chile antes de ingresar a nuestra provincia.
La Cámara Federal de Mendoza, hizo lugar a un pedido del Ministerio Público Fiscal solicitado el 25 de diciembre pasado, ordenando que el condenado por contrabando sea traslado hasta la Unidad 32 del Servicio Penitenciario Federal para luego quedar alojado en la cárcel federal de Cacheuta.
A tal efecto libró una orden de allanamiento para que la Agrupación XI “Mendoza” de Gendarmería Nacional Argentina proceda a realizar la medida en la casa de Rosaspina, ubicada en el barrio Palmares de Godoy Cruz.
Además, exhortó a las autoridades del Complejo Penitenciario Federal VI para que arbitre de manera inmediata y permanente todas las medidas necesarias para garantizar la atención médica integral dentro y fuera del penal, si así lo considerara el Servicio Médico Penitenciario, debiendo informar a este Tribunal cualquier novedad relevante vinculada al estado de salud del paciente.
El pedido de la Fiscalía se sostiene en informes del Complejo Penitenciario Federal VI como así también las conclusiones arribadas por el Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Los mismos establecen que Rosaspina “se encuentra clínicamente estable, con patologías crónicas debidamente diagnosticadas y en tratamiento médico regular, sin evidenciarse, al momento, criterios de descompensación aguda”.
Por lo tanto, puede ser tratado en el Hospital Penitenciario del establecimiento que cuenta con las condiciones necesarias para garantizar la continuidad de la atención médica.
Es que su tratamiento no requiere tecnologías adicionales ni prácticas de mayor complejidad a las disponibles. Por lo tanto, no se considera necesario el traslado a otro establecimiento penitenciario con hospital de mayor complejidad, en tanto que el tratamiento médico puede ser garantizado en el establecimiento de alojamiento actual, con seguimiento y control periódico por el servicio de salud.
Rosaspina comenzó a ser investigado en 2018 luego de que Afip detectara en dos locales de Godoy Cruz y Guaymallén una importante cantidad de ropa deportiva de una marca china que, en ese momento no se importaba legalmente.
En los allanamientos realizados se encontraron zapatillas, buzos, camperas y otros productos deportivos, además de bicicletas y otras mercancías valuadas en más de 4 millones de dólares.
La investigación posterior determinó que la mercadería provenía del China, entraba al Chile por Iquique y tras llegar a Santiago, se trasladaba en camiones hasta Mendoza.
La causa terminó con la condena de Rosaspina y Ortega, los líderes de la banda, a 6 y 5 años y 8 meses, respectivamente. También fueron condenados, entre otros, Juan Carlos Molina a 2 años de prisión condicional; Walter Flores, a 3 años de cárcel y a la misma pena Chuanhui Tang, un ciudadano chino residente en Chile, quien se encargaba de comprar las mercaderías en su país.