Una jubilada logró un "respiro" judicial tras ser víctima de una estafa virtual que derivó en un préstamo millonario emitido por un banco a su nombre.
Según la denuncia, la víctima fue engañada para aportar sus datos, lo que derivó en que le vaciaran también su cuenta bancaria.
Una jubilada logró un "respiro" judicial tras ser víctima de una estafa virtual que derivó en un préstamo millonario emitido por un banco a su nombre.
A partir de una denuncia impulsada por la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia, que dirige el fiscal general Horacio Azzolin, el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 57 dictó una medida de no innovar y ordenó al Banco Provincia de Buenos Aires que no aplique débitos ni descuentos sobre su cuenta.
El caso se inició cuando la mujer intentó comunicarse con VISA. Tras buscar un número en Google, terminó en contacto por WhatsApp con falsos operadores que le solicitaron datos personales, bancarios y fotos de su DNI. Con esa información, los estafadores accedieron a su cuenta, gestionaron un préstamo por 7 millones de pesos y le transfirieron el dinero, dejándola endeudada por una operación que ella nunca autorizó.
La maniobra no terminó ahí: también abrieron cuentas a su nombre en billeteras virtuales y tramitaron nuevos créditos en la plataforma “alprestamo.ar”.
La investigación penal quedó en manos de la Fiscalía Criminal y Correccional N° 59, a cargo de Laura Belloqui, detalló el portal fiscales.gob.ar.
Frente a un perjuicio considerado “actual, progresivo y de imposible reparación ulterior”, el juzgado dispuso frenar de inmediato cualquier efecto del préstamo. La resolución prohíbe al banco cobrar cuotas, aplicar intereses o cargos financieros, e incluso iniciar reclamos o reportes negativos en el historial crediticio de la víctima.
El antecedente más cercano se remonta a 2021, cuando la Justicia Federal de Bahía Blanca adoptó una medida similar en favor de otro jubilado afectado por una estafa digital.
En ambos casos, el Ministerio Público Fiscal remarcó la desigualdad entre la vulnerabilidad de los usuarios y la responsabilidad de las entidades financieras, especialmente por fallas en los controles de identidad y seguridad exigidos por el Banco Central.
Especialistas recomiendan no compartir datos personales ni claves por medios digitales o telefónicos, ingresar al homebanking sólo desde sitios oficiales y verificar cualquier movimiento sospechoso en las cuentas.
Ante una operación desconocida, se sugiere reclamar de inmediato al banco y, si no hay respuesta, acudir a Defensa del Consumidor o realizar la denuncia correspondiente.
Ante cualquier situación sospechosa, se sugiere comunicarse de inmediato con el 911 o acercarse a la comisaría más cercana.