La Fiscalía de Delitos contra la Integridad Sexual avanza sobre una denuncia realizada por los padres de un pequeño de un jardín de infantes de Dorrego que habría sido abuso por un celador.
La Fiscalía de Delitos contra la Integridad Sexual ha solicitado que se hagan pericias psicológicas tanto de pequeño como de celador denunciado.
La Fiscalía de Delitos contra la Integridad Sexual avanza sobre una denuncia realizada por los padres de un pequeño de un jardín de infantes de Dorrego que habría sido abuso por un celador.
La denuncia por el presunto abuso sexual se realizó el miércoles pasado y fue realizada por padres del Jardín de Infantes Exclusivo N° 0-076, ubicado en Dorrego y Amado Nervo, de Guaymallén
Según los denunciantes, el presunto autor de hecho sería un celador del establecimiento que ya fue apartado, preventivamente, por autoridades de la Dirección General de Escuelas (DGE).
Además se activó el protocolo para este tipo de casos, dándose intervención a los profesionales de la Dirección de Acompañamiento Escolar (DAE) para realizado acciones de contención y acompañamiento.
"No tiene antecedentes. Se lo ha trasladado, realiza trabajos administrativos y no está en contacto con alumnos”, explicaron.
Desde la Fiscalía de Delitos contra la integridad informaron que se están practicando todas las medidas investigativas necesarias tendientes a esclarecer el hecho.
Entre ellas se están realizado pericias psicológicas que podrían aclarar la situación denunciada que es investigada por el fiscal Flavio D'Amore. Se trata de pericias cruzadas: tanto a la presunta víctima (en este caso en cámara Gesell) como al celador denunciado.
Parte de la comunidad educativa, tras conocer el hecho se movilizó, reuniéndose en la puerta del establecimiento, pidiendo a los directivos que aclararan la denuncia. Incluso llegaron a cortar una de las manos de la calle, incendiando algunos elementos en señal de protesta.
Según explicaron el hecho habría pasado el lunes, a la salida, cuando los alumnos estaban quitando la bandera y uno de los niños, de solo 5 años, pidió ir al baño y la maestra no lo habría acompañado.
El pequeño fue al baño y allí habría sido tocado por un celador e incluso golpeado en la cara para que no le contara a nadie. Además, según contaron otro celador habría estado presente pero no habría participado de los presuntos tocamientos.
Los padres del alumno lo llevaron a la guardia del hospital Notti y luego denunciaron el presunto abuso.