La decisión llega luego de que la Suprema Corte de Justicia de Mendoza y la Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazaran los recursos presentados por el exmagistrado y confirmaran su responsabilidad penal por los delitos cometidos contra la mujer.
Sin embargo, a más de dos años de la primera condena, Torino continúa cumpliendo prisión domiciliaria y no ha sido trasladado a un establecimiento penitenciario. De hecho, en la última audiencia -aquella donde se fijó la pena por los ataques contra la mujer- tampoco se ordenó su ingreso a una cárcel.
De 14 a 13 años: por qué cambió la condena
La primera sentencia había sido dictada el 3 de julio de 2024. En aquella oportunidad, Torino fue condenado a 14 años de prisión por dos delitos diferentes y claramente individualizados.
Por un lado, el exmagistrado fue condenado por abuso sexual con acceso carnal, privación ilegítima de la libertad agravada por violencia de género y amenazas contra quien había sido su pareja, una joven haitiana a quien había conocido durante un viaje y habían iniciado una relación amorosa que derivó en la decisión de ella de mudarse a Mendoza con Torino.
La víctima conoció al exjuez Torino en Haití.
Imagen ilustrativa
Por otro lado, Torino también había sido condenado por tenencia de Material de Abuso Sexual contra Niños, Niñas y Adolescentes (MASNNA). Esta causa se inició luego de que, durante un allanamiento, se encontrara en un dispositivo de almacenamiento material de ese tipo que había sido eliminado.
Tras esa sentencia, el exjuez presentó distintos recursos para intentar revertir el fallo. Hasta que, finalmente, los máximos tribunales confirmaron íntegramente la responsabilidad penal por los hechos de violencia contra su expareja, aunque absolvieron a Torino del delito de tenencia de MASNNA.
La razón fue estrictamente jurídica. Los jueces entendieron que no pudo acreditarse con certeza si las imágenes y videos habían estado en poder del exmagistrado antes o después de la entrada en vigencia de la ley que convirtió esa conducta en delito, por lo que correspondía absolverlo por ese hecho.
Al desaparecer ese delito del expediente, la pena fue recalculada y quedó fijada en 13 años de prisión, monto que fue confirmado esta semana durante una audiencia realizada ante un tribunal colegiado.
Una relación que se volvió pesadilla
La historia comenzó muy lejos de Mendoza. Torino conoció a la mujer, una ciudadana haitiana 30 años menor que él, durante un viaje a Puerto Príncipe, donde ella ofició como guía turística y traductora de él. Después continuaron en contacto mediante Facebook y comenzaron una relación a distancia.
La audiencia se realizó en el Polo Judicial Foto: Archivo
En octubre de 2015, y tras la insistencia del entonces juez, la mujer abandonó la capital de Haití y viajó a Mendoza para iniciar una vida junto a él.
Según quedó acreditado durante el juicio, lo que parecía el comienzo de aquella nueva vida soñada se convirtió rápidamente en una situación de violencia extrema.
La víctima denunció que Torino la mantenía encerrada en una vivienda de Guaymallén, le retenía la documentación, controlaba todos sus movimientos y la obligaba a mantener relaciones sexuales cuando él quería. También debía cocinar, limpiar y realizar todas las tareas domésticas.
Durante meses, la mujer no pudo salir sola de la vivienda. Cuando su visa de turista estaba por vencer, tampoco le permitió regresar a Haití.
En ese contexto, la víctima quedó embarazada de la hija que ambos tuvieron en común, circunstancia que tampoco modificó la situación de sometimiento que, según determinó la Justicia, sufría la mujer.
"Era una rehén"
Durante la investigación y el juicio -y en una entrevista con Los Andes-, la víctima describió que se sentía "una rehén".
Incluso cuando comenzó un curso para poder ejercer como docente en Mendoza, solo podía asistir si Torino la llevaba y la retiraba personalmente.
13 años de prisión para exjuez que abusó de su ex, la amenazó y la tuvo encerrada: por qué no va a la cárcel
Imagen ilustrativa
Según declaró ella, el exjuez ejercía un control absoluto sobre cada aspecto de su vida. La mujer finalmente pudo oficializar la denuncia tras un episodio ocurrido cuando la hija de ambos tenía apenas 6 meses.
Ese día, Torino retiró a la bebé del instituto donde estudiaba la mujer y le advirtió que, si quería volver a verla, debía regresar inmediatamente a la casa.
La situación derivó en un operativo policial luego de que vecinos alertaran sobre lo que ocurría. Gracias a esa intervención, la mujer pudo radicar la denuncia que dio origen a la causa.
Los recursos fueron rechazados
Después de la primera sentencia de 2024, Torino inició una extensa estrategia judicial para intentar revertir el fallo.
El expediente pasó por la Suprema Corte de Mendoza y luego llegó hasta la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Los tribunales rechazaron los planteos defensivos y dejaron firme la declaración de culpabilidad por los delitos de abuso sexual, privación ilegítima de la libertad y amenazas.
Palacio Judicial de Mendoza
A partir de esa confirmación, esta semana se celebró la audiencia en la que quedó fijada definitivamente la pena de 13 años de prisión.
Torino sigue con prisión domiciliaria
Pese a la firmeza de la condena por los delitos cometidos contra su expareja, Torino no ha sido trasladado a una cárcel todavía.
Desde que recibió la primera sentencia, en julio de 2024, el exjuez permanece bajo la modalidad de prisión domiciliaria.
Actualmente tiene 68 años, y en la audiencia realizada esta semana tampoco se dispuso modificar esa modalidad de cumplimiento.
Así, casi dos años después de la primera condena y luego de que los máximos tribunales del país confirmaran los delitos cometidos contra su expareja, el exmagistrado continúa cumpliendo la pena en su domicilio. Ello pese a que no se encuentra dentro de los grupos de riesgos (por alguna enfermedad) ni tampoco tiene una edad avanzada.
Su defensa, en tanto, no deja de insistir en que la condena "todavía no está firme".