Luego de ser condenada a perpetua en 2022, Karen Oviedo (35), más conocida como “la envenenadora de Guaymallén”, podría recibir el beneficio de la prisión domiciliaria.
Mañana se define si la Justicia le da luz verde al pedido de prisión domiciliaria realizado por Karen Oviedo, quien tiene dos niñas de 7 y 10 años. El fiscal Gustavo Felhmann se opuso. Está condenada por el asesinato de su pareja y se su hijastro de 9 años.
Luego de ser condenada a perpetua en 2022, Karen Oviedo (35), más conocida como “la envenenadora de Guaymallén”, podría recibir el beneficio de la prisión domiciliaria.
Desde hace más de tres años, Oviedo se encuentra en la cárcel de mujeres de Almafuerte condenada por el asesinato de su pareja, Rolando Aquino (47), en febrero de 2020, y de su hijastro, Elías Aquino (9), en julio de 2019, a quienes les suministró etilenglicol, una sustancia utilizada como anticongelante que, puro y en bajas dosis, es letal.
Mañana a las 10, en una audiencia que se realizará por videoconferencia, la jueza Natacha Cabeza, del Juzgado Penal Colegiado N.º 1, deberá expedirse sobre el pedido realizado por la mujer, que tiene como fundamento único y principal que debe volver a su casa para cuidar a sus dos hijas, unas niñas de 7 y 10 años que se encuentran al cuidado de una de sus abuelas.
La mujer explicó a la jueza que tiene contacto con sus hijas a través de videollamadas y que no ve posible que la visiten en el penal porque no es un ámbito propicio para menores y, por eso, no ha visto a las niñas desde hace más de tres años.
Previamente, en audiencias anteriores, tanto el fiscal de Ejecución Gustavo Fehlmann como la asesora de Menores Rosana Trentin se mostraron en desacuerdo con el pedido de la defensa de Oviedo.
El fiscal y la asesora dictaminaron que Karen Oviedo no tiene aptitud para desempeñar su rol materno, considerando también la pena que cumple y la gravedad de los crímenes cometidos, haciendo foco en que uno de ellos fue el asesinato de un niño.
De la audiencia también participó la madre de Elías Aquino, el niño asesinado, que se mostró en desacuerdo con que dejen salir del penal de Almafuerte a “la envenenadora de Guaymallén”.
En diciembre de 2022, un jurado popular emitió un veredicto de culpabilidad sobre Karen Oviedo por los delitos de homicidio agravado por haber sido cometido a través de un procedimiento insidioso (engañoso), por la muerte del menor, y por el mismo delito en el caso del padre, sumándole en este caso el agravante del vínculo.
“Karen ideó los homicidios, ideó la forma de hacerlos sin levantar sospechas, puso en marcha el plan criminal: compró el etilenglicol, lo recibió, lo disimuló, se deshizo del envase. Se lo suministró insidiosamente, conociendo la letalidad del producto en bajas dosis. No hizo acción de salvamento para que los médicos evitaran la muerte de ambos. Intentó eliminar las pruebas que la comprometían. Intentó, sin éxito, una coartada para mostrarse como víctima”, afirmó el fiscal Fernando Guzzo en su alegato final.
El 7 de enero de 2021, Karen Oviedo llevó a su marido a la clínica Santa María, de Ciudad. El hombre ya estaba inconsciente y de inmediato quedó internado en terapia intensiva. Un par de días después murió.
Oviedo aseguró que había comprado por la plataforma de ventas online “Mercado Libre” unas gotas para la piel debido a que tanto ella como él tenían “manchas”. Agregó que ella había consumido “pocas gotas”, pero que el hombre había ingerido “mucho más”.
Tras tomar nota de la situación, se dio intervención a la Justicia y comenzó una investigación por “averiguación de muerte” que rápidamente comenzó a complicar la situación de Karen: la empleada doméstica aseguró que había visto cuando la sospechosa “obligaba al hombre a tomar algo” y que la víctima no quería. Según su propio relato, el hombre, que estaba atravesando una depresión, le decía a su mujer: “Cada vez que me das algo me cae mal”.
A partir de esto, se decidió analizar el teléfono de Oviedo. De esa pericia emergió una historia macabra: la mujer había realizado un sinfín de búsquedas en Google con la consigna “cuál es el veneno más letal”. También se determinó que la mujer había adquirido, a través de Mercado Libre, un refrigerante para autos que contenía etilenglicol. Especialistas afirmaron que el consumo de ese químico en humanos genera un efecto mortal en cuestión de horas.
La fiscal Claudia Ríos ordenó la detención de Oviedo y algunos allanamientos en los que se secuestraron botellas, goteros y distintas sustancias que fueron analizadas por expertos.
De inmediato, algunos familiares llevaron a los investigadores sus dudas sobre la muerte de Elián. En marzo de 2022, Karen Oviedo fue imputada por el asesinato del menor.
Los investigadores establecieron, a través de la historia clínica del chico, algunos valores correspondientes a etilenglicol. Además, cuatro días antes de la muerte del pequeño, la mujer compró una dosis de este producto, tal como hizo con su pareja, con quien vivía en una casa donde tenía un almacén, en calle Manuel A. Sáez al 7100, en Villa Nueva.
La madre del chico declaró que en el invierno de 2019 Elián fue a la casa de su padre a pasar las vacaciones. El 2 de julio, según la información brindada a la fiscalía por Mercado Libre, la imputada compró el refrigerante.
En la mañana del 7, el chico se enfermó y lo internaron “en fase 3” y murió cerca de las 18 de ese mismo día, previo a pasar “por fase 1 (estado de embriaguez), fase 2 (deterioro) y, por último, fase 3 (falla multiorgánica)”.