Este miércoles, los responsables del asesinato del empresario Emilio Giménez, ocurrido en septiembre de 2022, se declararon culpables y fueron finalmente condenados. En el marco de un juicio abreviado, los cinco implicados recibieron penas que oscilan entre los 15 y 23 años de prisión.
El viernes pasado la fiscal de Homicidios Florencia Díaz Peralta cerró un acuerdo con los abogados de todos los acusados y se asegurará así que todos reciban una pena efectiva de prisión; a cambio los defensores consiguieron que se bajara la calificación.
Gracias a este acuerdo, los acusados obtuvieron una calificación penal más benigna durante la audiencia, lo que les permitió evitar una posible condena a prisión perpetua.
De este modo, la jueza Mónica Romero emitió la sentencia contra los cinco implicados, considerándolos coautores del homicidio cometido durante un robo.
Las penas impuestas fueron las siguientes: Walter Sáez (34) recibió 23 años de prisión; Ricardo Andrada (32) fue condenado a 20 años; Sebastián Martínez Llaneza (25) recibió una pena de 18 años; mientras que Cristian Rivero (52) y su hijo Gustavo Rivero (28) fueron sentenciados a 15 años de cárcel cada uno.
El asesinato de Emilio Giménez
El crimen del empresario Emilio Giménez ocurrió en la tarde del 15 de septiembre de 2022 en la calle Jorge Newbery, casi Manzano, cuando manejaba su camioneta Volkswagen Amarok con destino a su casa, mientras hablaba por teléfono y luego de almuerzo con un colega en la feria de Guaymallén, donde trabajaba.
Según la investigación, los atacantes se dividieron en dos vehículos: una camioneta Jeep blanca y una Toyota Rav gris. De acuerdo con las primeras reconstrucciones del hecho en base a las declaraciones de testigos, los dos vehículos seguían a Giménez y sus ocupantes comenzar a disparar.
En un momento, y para concretar la emboscada, el Jeep pasó adelante, dejando a la Amarok de Giménez rodeado. Fue entonces que el empresario buscó escapar y chocó a la Toyota Rav. Sin embargo, de la primera camioneta descendieron dos hombres, y le dispararon sin llevarse nada. La persona que hablaba por teléfono con Giménez escuchó dos disparos y, luego, se cortó la llamada.
Los delincuentes huyeron a bordo del Jeep dejando en la escena del crimen a la camioneta Toyota Rav, que tenía pedido de secuestro por robo. Horas más tarde, la Policía encontró el rodado en el que escaparon. El mismo tenía abolladuras en el paragolpes de adelante y manchas de sangre en una de las puertas traseras.
Si bien al lugar arribó una ambulancia del Servicio de Emergencia Coordinado (SEC), los médicos no pudieron salvarle la vida al empresario, quien murió de un disparo en el pecho.
Giménez estaba casado y era padre de dos hijos. Muy querido por sus compañeros en la feria, tenía un puesto de frutas en el Mercado Cooperativo de Guaymallén.