8 de marzo de 2014 - 22:22

Pocas opciones

Pérez supo ganar protagonismo nacional más allá del pobre desempeño electoral reciente en la legislativa.

Como todos los años, desde el punto de vista político la Vendimia fue una vidriera importante. No se puede quejar Francisco Pérez de la respuesta de los invitados. Hubo ayer, en los actos oficiales, una buena representación nacional, gobernadores con sello propio y también varios referentes de peso de la oposición que dijeron presente en Mendoza para potenciar sus propuestas. Es el caso de Mauricio Macri, que llegó ya lanzado con su proyecto presidencial y de paso vino para colaborar con la lista de candidatos que el Pro y el PD unidos ofrecen para las elecciones de Capital del próximo domingo 30 y que encabeza el joven Senetiner. Macri está conforme con su evolución en las provincias pero, con Mendoza, mantiene el objetivo de apurar su posicionamiento, hasta ahora esquivo aquí.

Cobos y Sanz, por el momento los dos presidenciables que tiene el radicalismo, no sorprendieron tanto por el simple hecho de ser mendocinos. Pero la localía no les impidió para que también cada uno, a su manera, buscara sacar rédito del potencial de las visitas, en especial Cobos con Pino Solanas, su ocasional socio en esta nueva etapa que emprende en el Congreso Nacional.

La apuesta por Scioli. Pero donde se movieron más fichas fue en el justicialismo local. Hubo muchos mandatarios provinciales del PJ presentes, aunque el que más interesó resultó ser el bonaerense Daniel Scioli. Es un visitante habitual en Vendimia, pero este año fue mejor atendido por la dirigencia local. Es lógico. Se trata de quien gobierna la provincia más grande y más influyente pero, a la vez, quien está instalado como candidato a la sucesión presidencial en el oficialismo desde hace mucho tiempo y poniendo la cara ante las más crueles adversidades políticas, incluso del propio núcleo duro kirchnerista. En el macrismo, por ejemplo, hay quienes consideran que el actual jefe de Gobierno porteño podría definir las presidenciales 2015 en segunda vuelta con Scioli.

Muchas veces se ha comentado, y fue admitido públicamente, que el grueso de la dirigencia justicialista local viene observando en el mandatario de la provincia de Buenos Aires al hombre capaz de tomar la posta en el oficialismo, o bien cambiando el rumbo del país sólo valiéndose de aquellas políticas que puedan ser rescatadas de la década kirchnerista. El Gobernador también decidió en su momento acercarse al bonaerense y ello se notó en mayor medida con distintos gestos y actos públicos en el verano que finaliza.

Francisco Pérez mantiene equilibrio y una relación amable con el kirchnerismo duro de la Casa Rosada, pero por una u otra circunstancia sus padrinos políticos de antes en algunos casos (Boudou, por ejemplo) ya no son lo que eran y otros están más dedicados a esta etapa difícil y crucial que el cristinismo tiene que organizar para poder seguir gobernando hasta fines del año que viene. Hay quienes, en los despachos de Balcarce 50, ya no lo miran con el mismo afecto de antes desde que decidió mostrar gestos de acercamiento hacia el sciolismo. En el kirchnerismo suelen ser ingratos y crueles con quienes creen que han sido ingratos y crueles con ellos. Así vamos.

Es innegable el acercamiento creciente entre estos dos gobernadores y eso se pudo comprobar en actitudes del mandatario mendocino hacia su huésped preferencial. Nada es casual en estos momentos. Recientemente hubo un muy importante encuentro de la juventud sciolista en Buenos Aires y allí estuvo presente un emisario de “Paco”. En lo que todavía resulta muy osado pensar es en la posibilidad de que el mendocino intente al menos llegar a compartir una fórmula presidencial con Scioli. Entre los otros gobernadores que nos visitaron para este festejo vendimial hubo varios que, presidenciables o no, mantienen más de una ficha a la posibilidad de ser parte de la fórmula de Scioli si las cosas se dirimen en primarias abiertas y no con las directivas de la Presidenta. No está todo dicho.

Por otra parte, está claro que Pérez supo ganar protagonismo nacional más allá del pobre desempeño electoral reciente en la legislativa de mitad de mandato que plebiscitó su gestión. ¿Estará en condiciones de unir voluntades para forjar un proyecto político pensando en 2015 en el cual él sea partícipe necesario? Hay quienes dicen que por ahora no y que la concurrencia de ayer responde más que nada a esa tribuna tentadora que ya mencionamos antes y en la que siempre se transforma nuestra Fiesta Máxima cuando comienzan a correr tiempos electorales.

Mayor armonía en casa. Por otra parte, el momento que vive el justicialismo mendocino parecer ser bastante especial. Los que frecuentan a algunos dirigentes influyentes aseguran que se percibe un clima más distendido. Abruptamente hubo un golpe de timón y ahora la mayor armonía interna parece querer destacarse. Las desinteligencias y enojos que generó la discusión del irresuelto Presupuesto provincial para este año parecen haber hecho recapacitar a más de uno y es por ello que el ala más política del oficialismo opta por evitar nuevos roces y fricciones.

En el Gobierno ya no quieren desconfiar tanto de los que habitan la Casa de las Leyes y en ésta, a su vez, prefieren mirar con mayor tolerancia y cariño a Pérez y su entorno, más allá de que en las líneas de la interna partidaria no se sienten muy bien representados por un equipo de ministros y secretarios de muy escaso rodaje político.

En La Corriente, por ejemplo, la línea que pilotea básicamente Carlos Ciurca, se advierte y reconoce una claro acercamiento a Pérez. El Vicegobernador y los intendentes y legisladores identificados con el sector admiten que hay ahora muy buena sintonía política. “No se puede gestionar sin buena relación con el Gobernador”, admiten, “y con más razón cuando hay una misma visión con respecto al panorama político nacional”, agregan. Pretenden explicar, con respecto a gestos y actitudes recientes dentro del oficialismo, que “en realidad no es tan significativo que haya más sintonía entre Paco y Lobo (el nuevo intendente de Guaymallén), sino que es La Corriente, a la que pertenece Lobo, la que se está acercando cada día más a Pérez”. Sin duda, el peso político de Guaymallén hace reflexionar a más de uno.

Para Pérez y su equipo de gobierno tampoco resulta menor tener una mejor relación con los bloques legislativos y en mayor medida con el sector que lidera el Vicegobernador. Dicen que ya llegará el momento de definir si el incipiente “paquismo” quiere competir en primarias por los cargos electivos que se pondrán en juego el año próximo frente a los sectores más territoriales y tradicionales del PJ. Pero no es ahora el momento para plantear dicho escenario, insisten desde todos lados en el oficialismo.

Sí trascendió con fuerza en las últimas horas que, posiblemente con el visto bueno de Pérez, Ciurca proponga pronto para el cargo de presidente provisional del Senado a partir de mayo a Eduardo Bauzá, ex colaborador de Pérez en su primera parte de gestión. Bauzá ocuparía así el lugar que tiene desde hace varios períodos legislativos la senadora Miriam Gallardo, del sector Azul, que deja su banca el 30 de abril.

No hay que descartar chispazos internos si se confirma esta versión, porque se trata del tercer lugar en la línea sucesoria provincial y porque los Azules, la corriente que siempre lidera Juan Carlos Mazzón, pretende retener lugares políticos importantes en las Cámaras legislativas. Sin duda, una buena prueba de fuego para el clima de convivencia que se quiere mostrar ahora entre el Ejecutivo “paquista” y las líneas internas, arraigadas en la Legislatura.

Bauzá (“Eduardito”) , dirigente de confianza de Ciurca, ha sido, a la vez, un colaborador prolijo para Pérez, con quien nunca desentonó, según aseguran, pese a su fidelidad al caudillo lasherino. También se comenta que Bauzá fue responsable en gran medida de la correcta relación permanente entre el Gobernador y su vice, más allá de diferencias indisimulables que muchas veces surgieron entre ambos en estos dos años de gobierno.

Seguir después de la Fiesta. Cerrado el capítulo de la Vendimia, Pérez debe dejar de lado su rol de buen anfitrión y volver a la realidad, al día a día de la gestión y no le faltan preocupaciones. El conflicto con los docentes, del que Mendoza es partícipe con gran parte del país, hay que reconocerlo, es un delicado asunto a resolver porque detrás están los otros gremios estatales expectantes luego de haberse plegado la semana pasada a la ola de medidas de fuerza. Es cierto que en mayor o menor medida se trata de reclamos reiterados en cada comienzo de ciclo lectivo. Pero también debe admitir el gobierno provincial que hasta ahora no ha mostrado mucha cintura para negociar.

Por otro lado confirman, fuentes cercanas al Gobernador, que éste sigue muy molesto con jueces y fiscales luego de aquel arrebato que lo llevara a hacer pública su reprobación por la gestión que la Justicia cumple en el abordaje de causas de quienes delinquen y contribuyen con la creciente inseguridad. No obstante, accedió el titular del Ejecutivo a reunirse en estos días con legisladores para abordar dicha problemática, por lo que cabe esperar que el fervor deje paso a la necesaria templanza que se requiere para abordar este tipo de asuntos.

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