La preocupación por la salud física y mental del fundador de WikiLeaks, Julián Assange, crece después de más de cinco años recluido en la embajada de Ecuador en Londres, advirtieron hoy dos médicos que pidieron a las autoridades del Reino Unido un salvoconducto que le permita ir a un hospital, recurso que le fue negado.
Sandra Crosby, profesora de medicina en la Boston University, y el psicólogo Brock Chishom, que vieron a Assange en octubre pasado, formularon su advertencia de un "peligroso impacto" sobre su estado físico al diario The Guardian, citado por la agencia ANSA.
Aunque los resultados de la visita no se revelaron con detalles, debido a una cuestión de confidencialidad, el activista australiano necesitaría una serie de controles médicos y tratamientos bastante urgentes que no pueden realizarse dentro de la embajada.
Por ese motivo, los dos especialistas lanzaron un llamado a las autoridades del Reino Unido para que le otorguen a Assange un salvoconducto que le permita ir a un hospital, pero el gobierno se lo negó.
Recientemente, el gobierno de la primera ministra Theresa May rechazó reconocer al activista el estatus de diplomático de Ecuador, medida que le hubiera permitido libertad de movimiento.
También se reiteró que si sale de la oficina diplomática, por el motivo que sea, terminará arrestado.
La Justicia británica mantiene la acusación a Assange por no haber comparecido ante el tribunal, hace cinco años, para una audiencia sobre su libertad condicional, pese a que el poder judicial sueco ya descartó las acusaciones de abuso sexual en su contra.