Oscar Martínez: “Subestimé la dificultad de hacer este personaje”
El jueves se estrena en Mendoza “Inseparables” (2016), la última película de Marcos Carnevale que protagonizan Oscar Martínez y Rodrigo de la Serna. Tuvimos la chance de hablar en exclusiva con el prestigioso actor que nos contó todo sobre su exitoso pres
Oscar Martínez: “Subestimé la dificultad de hacer este personaje”
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“Inseparables” tiene la particularidad de ser la primera remake de una película extranjera que se realiza en Argentina. La original fue la comedia francesa “Amigos Intocables” (Intouchables, 2011), que fue el largometraje más taquillero de su país, recaudó más de 400 millones de dólares en todo el mundo y que también tendrá su versión norteamericana protagonizada por Bryan Cranston y Kevin Hart, y que tiene como título provisorio “The Untouchables”.
El filme de Carnevale cuenta la historia de Felipe (Oscar Martínez), un empresario millonario que quedó tetrapléjico tras un accidente.
Mientras está en busca de un asistente, nota en su jardín la presencia de Tito (Rodrigo de la Serna), el ayudante del jardinero. El joven no tiene ni la experiencia, ni las condiciones que se requieren para el trabajo, pero sí el espíritu necesario.
Así, lentamente, estos dos hombres de distintas clases sociales, edades y hasta filosofías de vida irán cimentando una amistad que romperá absolutamente todas las barreras.
-Dijiste que viste la película original y que pensaste enseguida que te gustaría hacer ese papel, ¿por qué?
-La experiencia de ver esa película, que la vi en casa no en el cine, y que la alquilé sin saber lo que era, fue inolvidable. Tiene algo de lo que a mí más me gusta hacer, que son historias de vínculos afectivos. Me pareció una película fantástica por muchas cosas. Es para todo tipo de público, es como Chaplin. O sea, es un filme que puede ver alguien muy básico y alguien muy erudito y disfrutarla del mismo modo.
Es una película que puede ver alguien rico o alguien muy pobre, alguien joven y alguien muy grande. Me parece muy difícil encontrar historias tan abarcadoras, por eso digo que es como Chaplin: un genio que es universal y abarca a todo tipo de público. Uno podía divertirse de niño viendo sus largometrajes, y después de adulto divertirse del mismo modo sólo que con una lectura más profunda.
Esta película pertenece a ese tipo de historias que son muy difíciles de encontrar, porque hay cosas que son hermosas, maravillosas, pero que requieren un cierto público determinado. En cambio esto sí. A mí me pasó que me enamoró la historia, me enamoró el personaje y sentí que era un lindo rol para hacer. Y tres años después me llamaron para ofrecérmelo. Un regalo del cielo.
-¿Fue muy difícil interpretar a un parapléjico?
-Hasta que lo incorporé, que obviamente el cine no te da mucho tiempo. Mejor que lo hagas rápido y al tercer o cuarto día tenerlo porque si no, se te pasa el rodaje. Subestimé la dificultad de hacer este personaje, la verdad es que fue así. Después de los primeros días le dije a Marcos (Carnevale) que me dolía hasta el pelo.
En lugar de haber estado quieto, parecía que había ido corriendo hasta Trenque Lauquen y vuelto. Y evidentemente por la tensión interna, de la cual yo no era muy consciente, que me producía el hecho de saber que si me movía involuntariamente, cosa muy frecuente en la vida real cuando uno expresa algo, cuando no está imposibilitado de mover el cuerpo, acá no podía tener ni voluntarios, ni involuntarios como los reflejos.
Si pasaba eso, había que cortar la toma. Pero fueron los primeros días. Después me acostumbré, me instalé y confié en que no iba a ocurrir.
-Rodrigo de la Serna en esta película es como una fuerza arrasadora de la naturaleza en cuanto a la energía que le pone.
-Rodrigo tiene eso. A mí me gusta eso y me gusta algo que tiene el personaje, que le piso él, que es como un niño. Tiene la ingenuidad, el candor, el “almita” de un niño que vive dentro del cuerpo de ese hombre. Y eso lo vuelve muy querible y confiable. Me hizo las cosas fáciles.
Felipe se “enamora” y lo compra de entrada, porque le ve el espíritu, la buena leche, la buena fe, la nobleza a este personaje. Y Rodrigo lo hace de un modo en el que eso es perceptible. Más allá de que puedas decir que es violento, o arbitrario o malhumorado, hay una esencia buena.
-Tu personaje soporta hasta los chistes más pesados que le hace Tito…
-Es que con lo que le pasó, cualquier cosa es poca. A él lo enoja más el que lo trata con conmiseración que lo que hace el personaje de Rodrigo.
-¿Hubo mucha improvisación?
-Sí, hubo. Y venía bien. Hubo de parte de ambos, hasta un margen, ¿no? Eso está bueno, y por eso se ve tan vivo. Pongo un ejemplo: la escena que se desarrolla en el Colón, Rodrigo salió con la frase: “¡Hay chori, hay chori!”, y yo me reí y lo festejé como Oscar pero como Felipe también, porque a Felipe le pasa eso. Con Rodrigo tenemos eso, que jugamos de memoria y que nos adaptamos inmediatamente a lo que el otro tira porque los dos somos de sumar al juego actoral cosas que nos divierten, pero que tienen razón de ser y sentido dentro de la historia.
No es una diversión paralela o por afuera, sino que estamos jugando juntos. Lo que él me tira me sirve, y lo que yo le tiro a él también le sirve.
Entonces hay pequeños momentos en la película que son muy reales porque, respetando las partituras, hay momentos de repentización, a veces verbalizados, a veces son gestos, o miradas, que mantienen vivo el juego. De hecho, si hacíamos dos tomas nunca eran iguales.
-¿Cómo tomaste la noticia de que la película haya sido invitada a participar de un festival tan importante, siendo que es una remake justamente de un filme francés que tuvo mucha repercusión en su momento? Además, hay otro largometraje tuyo participando: "El Ciudadano Ilustre" (2014)
-Justo voy a estar filmando en España y de ahí me voy a ir para allá. Las dos cosas son hermosas. Son muy emocionantes y nos llenan de felicidad y de orgullo también.
Porque, la verdad, una película de origen europeo, relativamente reciente, que tuvo un éxito descomunal, que la vieron más de 40 millones de personas en Europa, sea invitada a participar de una gala en el Festival de Venecia, es el reconocimiento a que nuestra versión tiene méritos en sí misma.
No sólo a que es una buena copia, porque de hecho no lo es, sino que se respetó lo mejor de la historia pero que al mismo tiempo la película en sí misma es otra que merece. Y entrar a ese festival es dificilísimo, porque son centenares las películas de todo el mundo que quieren hacerlo, porque el solo hecho de entrar significa un sello de calidad. Hay que agradecer y hay que celebrar.
-Corona lo que transmite la película. Si no tuvieran un conocimiento, una afinidad tan grande, la película no hubiera salido igual.
-No es solamente que nos conocemos o trabajamos juntos, porque lo he hecho con muchísima gente pero con Rodrigo se produjo un encuentro humano, además de la química actoral. Y eso indudablemente es un hándicap para la película. Un encuentro humano. No habíamos trabajado juntos. Nos conocíamos sí, lo admiraba muchísimo.
Me parece un actor impresionante. Yo no me hago amigo de todos los actores con los que trabajo, aun con aquellos con los que pueda tener una buena relación profesional. Eso se da o no se da. Y con él sí se dio, y es de algún modo filial.
Por los años que le llevo, podría ser mi hijo perfectamente, de hecho tengo una hija de su edad. Sin duda, amén del entendimiento que tenemos trabajando, eso es un plus y creo que en la película se ve.
-¿Qué es lo que se te viene en el futuro?
-Tengo el estreno de “El Ciudadano Ilustre”, y el 19 de agosto viajo a Madrid porque voy a filmar la versión cinematográfica de Toc-Toc. Es una película española y soy el único actor extranjero. Allá está hace ocho años en cartel. Estaré hasta el 4 de noviembre y después, la vuelta.
Festejo por partida doble
Oscar Martínez está teniendo un año increíble. No sólo está trabajando mucho y estrenando éxitos, sino que también sus filmes pisan fuerte en el exterior.
En la 73º edición de la Mostra de Venecia, que se realizará del 31 de agosto al 10 de setiembre, habrá dos largometrajes que cuentan con su participación.
Por un lado “El Ciudadano Ilustre”, dirigida por Mariano Cohn y Gastón Duprat, y que también cuenta en el elenco con Dady Brieva. Será una de las 20 películas que lucharán por el prestigioso León de Oro de la competencia oficial. Pero, además, “Inseparables”, participará en una nueva sección denominada Cinema nel Giardino. Más no puede pedir, ¿no?