Hace 75 años, el Estado nacional inauguró el hospital “Eva Perón” en el distrito de Jaime Prats, San Rafael. Su creación reviste un especial interés histórico, ya que, en un contexto de precariedad en la asistencia médica provincial, se erigió uno de los nosocomios más modernos de su época en una pequeña colonia del sur mendocino, distante de los grandes centros urbanos. Este artículo analiza los factores políticos y sociales que motivaron aquella decisión estratégica.
Origen de la colonia Jaime Prats
Hacia la década de 1930, los cultivos de alfalfa, tomates, pimientos y viñedos se extendían por la colonia “Colonia de Riego Atuel Sur”, luego denominada “Sociedad Jaime Prats” fundada por empresarios rosarinos. En 1934 se construyó la bodega “La Pradina” y al año siguiente, impulsado por el dr. Rafael Biancofiore —socio de la empresa y diputado nacional por Santa Fe— se invitó al industrial Miguel Miranda a instalar una fábrica de conservas en un terreno donado por la sociedad colonizadora, bajo el compromiso de ceder una parte del predio al gobierno nacional para un futuro hospital.
Además, Biancofiore gestionó en el Congreso una partida presupuestaria para su construcción. Así logró hacerla efectiva mediante la Ley 12.576, que autorizaba casi 180.000 pesos para levantar el correo, la escuela y dicho dispensario. Ante estos avances, los vecinos solicitaron al presidente Agustín P. Justo que el pueblo pasara a llamarse “Jaime Prats”, en reconocimiento al fundador de la colonia. La solicitud fue aprobada el 15 de julio de 1938.
Una postergación de diez años
Aunque la escuela y el correo —de estilo neocolonial— se inauguraron el 30 de agosto de 1941, el hospital quedó postergado por una década; pese a que el presidente Roberto M. Ortiz ya había aceptado la donación del terreno y el Ministerio de Obras Públicas había iniciado el expediente con el plano y presupuesto del hospital.
Entre las razones que paralizaron la obra se destaca el impacto de la Segunda Guerra Mundial, que limitó las exportaciones, redujo las importaciones y elevó drásticamente el costo de la construcción. Si bien la llegada de Juan Domingo Perón trajo una recuperación inicial, la crisis de 1949 y la elevada inflación obligaron a recortar la mayoría de la obra pública. Asimismo, la finalización del mandato del doctor Biancofiore restó capacidad de presión política en Buenos Aires para conseguir nuevos fondos.
Reinicio del proyecto y el rol de Ramón Carrillo
A partir de 1946, el doctor Ramón Carrillo revolucionó la medicina argentina al combinar una rigurosa planificación científica con un profundo sentido social. Durante su gestión se construyeron más de 230 establecimientos sanitarios en todo el país, duplicando el número de camas disponibles.
En este nuevo escenario, la construcción del hospital de Jaime Prats cobró impulso gracias a Miguel Miranda, quien para entonces se desempeñaba como principal asesor económico y “zar de la economía” del gobierno peronista, además de seguir siendo el dueño de la fábrica local. Miranda recibió los reclamos de los vecinos y del administrador de la planta, quienes le pidieron su mediación para concretar el centro de salud preocupados porque la reciente epidemia de viruela había colapsado los hospitales regionales de San Rafael y General Alvear. Y fueron escuchados, con fondos nacionales, su edificación comenzó hacia 1950.
Inauguración de un gigante sanitario
El 5 de noviembre de 1951 quedó formalmente inaugurado el Centro de Salud Hospital que recibió el nombre “Eva Perón”. El acto fue presidido por el subsecretario técnico del Ministerio de Salud Pública de la Nación, dr. Adrián García, quién al día siguiente dejo habilitado el hospital neuropsiquiátrico El Sauce, Guaymallén, ambos con la presencia de autoridades provinciales.
La obra demandó una inversión de 750.000 pesos. En sus 1.500 m2 cubiertos, el hospital con calefacción central, usina propia, lavandería, carpintería, ambulancia y un sistema de perforación y potabilización de agua, tenía capacidad para 20 camas, salas de internación, quirófano y consultorios externos. El 11 de noviembre comenzó a funcionar el centro de salud, considerado, en su momento, uno de los más modernos y completos de Mendoza.
Presente institucional
Queda pendiente para una próxima entrega el análisis de los 75 años de historia del hospital, que hoy, bajo la dirección del doctor Pedro H. Pávez, desempeña un papel social fundamental dado que es uno de los pocos centros con servicio de Internación Geriátrica de Larga Estadía en la provincia.
* El autor es docente e historiador.