Situación económica nacional: ¿Despejando con persistencia los nubarrones?

Respecto al orden fiscal se diseñaron medidas tendientes a racionalizar los subsidios a la energía eléctrica, al gas y al agua.

Santiago Cafiero, Alberto Fernández y Sergio Massa (Presidencia).
Santiago Cafiero, Alberto Fernández y Sergio Massa (Presidencia).

La situación económica del país se sigue normalizando. Tal como habíamos analizado anteriormente (Ver Gestión de Massa: ¿pavimentando un sendero delineado?, Los Andes, 09/08/22), a partir del acuerdo con acreedores privados logrado por Guzmán, con notoria reducción de intereses y del inédito acuerdo con el FMI, en los máximos plazos posibles y sin las usuales exigencias sobre modificaciones impositivas, laborales, previsionales e inversión pública, Massa ha continuado el camino de resolver la desastrosa situación inicial de endeudamiento macrista.

Como complicaciones, se habían agregado la pandemia y las consecuencias de la guerra en Ucrania. Massa logró un nuevo acuerdo con el Club de París y generó diversas medidas de reactivación en distintos sectores.

Los cuatro pilares sobre los cuales Massa basa su gestión se están cumpliendo eficientemente.

1. Respecto del orden fiscal, se diseñaron medidas tendientes a racionalizar los subsidios a la energía eléctrica, gas y agua. Se ha avanzado en diversas operatorias tendientes a disminuir la evasión. Trascendió que, insólitamente, en USA existen 100.000 millones de dólares en cuentas bancarias no declaradas, obviamente producto de la evasión, a lo cual deberían agregarse las inversiones inmobiliarias. Es inminente un acuerdo de intercambio automático de información, aunque sospechosamente diversos economistas y consultores del establishment se han dirigido al gobierno norteamericano solicitando que no se permita acceder a esta información. Adicionalmente se han detectado cuantiosas maniobras de evasión mediante sobrefacturación de importaciones y subfacturación de exportaciones.

2. Se diseñaron mecanismos tendientes a favorecer exportaciones, con un dólar preferencial para ciertos productos, como caso más notorio el dólar soja, favoreciendo la acumulación de reservas. La ampliación del swap con China, en us$ 5.000 millones, que pueden ser utilizados en las operaciones comerciales y del mercado de cambios, da un nuevo respiro en el ámbito cambiario.

3. Aceleración de la construcción del gasoducto desde Vaca Muerta, con notorio efecto previsto, desde 2023, en la reducción de importaciones de energía.

4. Permanencia de medidas tendientes a proteger a sectores de menores ingresos y mantención del salario real. Sn perjuicio de mayores medidas de control en el otorgamiento de subsidios, habrá un adicional sustancial para jubilados mayores de 80 años y se prevén medidas de ajuste salarial.

La revisión de las metas establecidas para el tercer trimestre, en el acuerdo con el FMI, resultó exitosa. Ese acuerdo, diseñado por Guzmán, establecía que, si se cumplían las metas cuantitativas establecidas, se asignarían los recursos para ir cancelando los perentorios vencimientos del acuerdo de Macri, creando el nuevo esquema de deuda de facilidades extendidas. Los cuatro factores determinantes se cumplieron adecuadamente, según el siguiente detalle:

1. Déficit primario. La meta pactada para el tercer trimestre era del 1,3% del Producto Bruto Interno, equivalente a $ 1,142 billones. El acumulado llegó a $ 1,096, quedando 45.948 millones por debajo del máximo propuesto. Los ingresos crecieron al 93% anual, mientras que los gastos lo hicieron al 71%

2. Ingresos en términos reales, donde la meta pactada para el trimestre era de 7,763 billones. El valor resultó 7,955 billones, con lo que se alcanzó la meta con un margen de $ 191,946 millones.

3. Emisión monetaria, referida a los adelantos del Banco Central al Tesoro. La meta pactada era $ 665.400 millones, mientras que la emisión efectiva fue de $ 620.051

4. Acumulación de reservas, lograda en exceso como consecuencia de la aplicación del “dólar soja”

Consecuentemente, el FMI en su evaluación afirmó que “la prudente gestión macroeconómica y los esfuerzos para movilizar financiamiento externo respaldan la estabilidad macroeconómica, se está restableciendo el orden fiscal, moderando la inflación, mejorando la balanza comercial y fortaleciendo la cobertura de reservas”. Se llegó a un acuerdo a nivel técnico sobre la tercera revisión.

Aludiendo al nubarrón del título, persisten los niveles indeseados de inflación. El gobierno estableció un nuevo programa de “precios justos”, para los próximos cuatro meses, con un incremento previsto del 4% mensual. A pesar de atenuar los efectos esperados sobre la inflación con el mejoramiento de los diversos factores que son responsabilidad del gobierno, persisten las consecuencias de la concentración oligopólica industrial y comercial. Es un hecho objetivo que los grandes supermercados pagan a plazo y venden al contado, con lo cual la situación de inflación incrementa sus rentabilidades. Adicionalmente, en forma lamentable, tienden a relegar los productos con precios controlados al nivel inferior de las góndolas y con mínima exposición, con lo cual atemperan los efectos positivos de estas medidas e inducen a confusión sobre los productos más convenientes. En relación con los sectores industriales, las reuniones de Massa y Mendiguren tienden a lograr una reacomodación de las expectativas de inflación y de las políticas comerciales consecuentes. Es de esperar que en 2023 se logre el ansiado proceso de disminución de las tasas de inflación.

* El autor es profesor emérito de la UNCuyo.

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