Conozco bien la zona donde se produjo la caída de un árbol el pasado 1 de agosto, donde perdieron la vida dos jóvenes esposos. En el área hicimos un trabajo para declarar el árbol y el paisaje de ese paraje como patrimonio forestal paisajístico.
Creo que el problema más serio es el mal mantenimiento y la disputa de competencia sobre el arbolado entre municipalidad, provincia y reparticiones públicas. El arbolado en Mendoza es vital en cualquier zona rural o urbana y debería tener una jurisdicción propia.
Conozco bien la zona donde se produjo la caída de un árbol el pasado 1 de agosto, donde perdieron la vida dos jóvenes esposos. En el área hicimos un trabajo para declarar el árbol y el paisaje de ese paraje como patrimonio forestal paisajístico.
El lugar tiene varios problemas, no solo los árboles que son muy frondosos, también hay problema de falta de mantenimiento, poda, desinfección etc. El riego no es un inconveniente, ya que en la zona hay muchas fincas trabajadas y suficientes hijuelas para la infiltración del líquido a las raíces de los forestales. El tema más serio es que esas rutas que antes tenían poco tránsito y estaban adecuadas para ese arbolado, hoy han pasado a ser muy angostas e inseguras, y por eso los lugareños se quejan por la falta de senderos peatonales y bicisendas, toda vez que la bicicleta es su medio de movilidad permanente. Es una dificultad repetida en casi todas las rutas nacionales y provinciales del área rural y suburbana.
Existe una proporción importante de árboles en mal estado, muchos de ellos provocados por la forma de eliminar las malezas con fuego, creando huecos en la base del tronco que los desestabiliza y es allí donde hay que hacer una acción preventiva de educación, multa y erradicación. También muchos de esos ejemplares que se van secando por el maltrato y por haber cumplido su ciclo de vida tienen excesivos rebrotes que habría que controlar o dejar para formar un nuevo ejemplar.
Obviamente, no soy ingeniera forestal, pero creo que el problema más serio es el mal mantenimiento y la disputa de competencia sobre el arbolado entre municipalidad, provincia y reparticiones públicas. El arbolado en Mendoza es vital en cualquier zona rural o urbana y debería tener una jurisdicción propia.
De nada vale que nos reconozcan internacionalmente como la provincia con el mejor bosque urbano si no lo mantenemos, lo ahogamos con las construcciones que le quitan raíces, ramas, agua, sol y luz, que son vitales para su desarrollo.
Que el arbolado de Mendoza está en riesgo, lo venimos anunciado desde hace más de treinta años y al día de hoy las acciones que se realizan son las de recoger los restos después que caen y matan a personas. Antes no nos acordamos de ellos, no entendemos que el clima cambió, que el viento Zonda está casi todo el año y que en las áreas con baja densidad urbana las ráfagas se sienten más fuertes y un árbol dañado o seco es seguro que se convierte en arma mortal con el tiempo.
Quizás debería difundirse más los beneficios que los nobles forestales le otorgan al territorio y acompañar más a aquellos que se preocupan por salvarlos antes que se conviertan en un arma mortal. El viento influye, también las tormentas y el granizo, pero lo que pesa por sobre todo es la inacción humana, al no hacer un buen manejo del mantenimiento de la riqueza forestal que nos rodea.
Si seguimos con esta política de desviar responsable muchas más serán las desgracias humanas y los daños materiales. De una vez por todas el estado público debe entender que el arbolado y su conservación es más económico que el pago de indemnización por muertes, daños e insalubridad ambiental.
* Arquitecta. Universidad de Mendoza.