Lamentablemente en Mendoza no se cumple el concepto que el dramaturgo español Alejandro Casona le puso de título a una de sus obras teatrales, "Los árboles mueren de pie”, publicada y estrenada en 1949.
Después de los fuertes vientos de esta semana, volvemos a insistir en la pronta erradicación de árboles con ciclo vegetativo cumplido por el peligro de su caída sobre las personas, como ya ha ocurrido. El Estado provincial y los municipios tienen que aunarse en un trabajo común para eliminar este peligro en calles y rutas.
Lamentablemente en Mendoza no se cumple el concepto que el dramaturgo español Alejandro Casona le puso de título a una de sus obras teatrales, "Los árboles mueren de pie”, publicada y estrenada en 1949.
Puede ocurrir que algunos queden secos, enhiestos, y milagrosamente de pie, pero la gran mayoría de los árboles que por distintas razones concluyeron su ciclo vital, se caen. La falta de cuidado y de riego adecuado, se ubican entre las principales causas de esa pérdida de riqueza natural.
Todavía está presente en el recuerdo de los mendocinos el trágico incidente ocurrido el sábado 1 de agosto, cuando un pesado ejemplar cayó sobre la camioneta en la que viajaban los esposos Pompei-Piedi, de Chacras de Coria, quienes perdieron la vida en ese suceso, ocurrido sobre la ruta nacional 143 (en el paraje Paso de las Carretas), cerca del distrito de Pareditas, departamento de San Carlos. Ese árbol no debía haber estado ahí, en esa jornada; tendría que haber sido erradicado mucho tiempo antes.
La arquitecta Dora De Pascual, urbanista y defensora acérrima del aliado vegetal, dijo en una nota en Los Andes que el lugar de la tragedia “(…) tiene varios problemas, no solo los árboles que son muy frondosos, también hay problema de falta de mantenimiento, poda y desinfección”. La profesional citada añadía que el problema más serio “es el mal mantenimiento y la disputa de competencia sobre el arbolado entre municipalidad, provincia y reparticiones públicas. El arbolado en Mendoza es vital en cualquier zona rural o urbana y debería tener una jurisdicción propia”.
Coincidimos plenamente y advertimos que vientos moderados y fuertes seguirán produciéndose en nuestro territorio, y a las autoridades provinciales y municipales les corresponde trasladarse al terreno y comenzar con una lenta pero segura eliminación de forestales que están en peligro de perder la vertical.
Durante esta semana, con los fuertes vientos que acontecieron en casi toda la provincia, entre los muchos incidentes registrados, las caídas de árboles figuraron entre los principales. Y todos ellos porque ya debieron haber sido erradicados como venimos sosteniendo
Los vecinos de los departamentos esperan que haya un trabajo unificado y progresivo de los municipios y la repartición provincial encargada de los árboles dirigida a erradicar la mayor cantidad de ejemplares en mal estado. Labor a la que tiene que continuar la reposición de forestales para no seguir perdiendo patrimonio.
Esta tarea se tiene que hacer lo más rápido posible de manera de poner a resguardo la vida de los habitantes y los bienes materiales en segundo orden, porque el fenómeno del viento sea Zonda o provenga del sur, se seguirá repitiendo. De inmediato proceder a reforestar.