Donde antes había un campo de caña de azúcar, hoy crece un bosque joven con reconocimiento ambiental oficial. La transformación ocurrió en Queensland, Australia, en un predio denominado NightWings, y comenzó con una decisión de su propietaria, Annie Schoenberger, que involucró después a especialistas, trabajadores y voluntarios.
El lugar está situado en las tierras bajas de Daintree, una región famosa por su selva tropical. Allí, las antiguas explotaciones agrícolas dejaron sectores abiertos que separaban fragmentos de vegetación nativa. La apuesta de NightWings fue devolver árboles a una superficie que había perdido su cobertura original.
De las plantaciones de caña a miles de árboles
En 2015, Annie se vinculó con la organización ambiental Rainforest Rescue para comenzar la restauración. Al año siguiente se desarrollaron las primeras jornadas de plantación, que se repitieron con la participación de voluntarios y otros colaboradores. No fue el trabajo de una sola persona ni una campaña resuelta en pocos meses.
El proyecto permitió plantar más de 119.000 árboles nativos a lo largo de aproximadamente una década. Según la propia organización, las tareas principales de plantación finalizaron en 2025 y abarcaron 18 hectáreas. Los árboles jóvenes crecieron donde antes predominaban superficies despejadas por el uso agrícola.
La franja rehabilitada brinda refugio a distintas especies. Foto: rainforestrescue
La selección de especies locales y el mantenimiento posterior fueron tan importantes como el número total de ejemplares. En una restauración de este tipo hay que considerar suelo, agua, competencia de plantas y supervivencia de los árboles, ya que una plantación exitosa no se mide únicamente por la cantidad inicial de plantines.
El cambio que se consiguió después de diez años
En mayo de 2026, el gobierno de Queensland reconoció las 18 hectáreas restauradas como un área de alto valor para la conservación de la naturaleza. La vegetación fue incorporada a la categoría de protección A dentro del sistema de regulación local, con restricciones importantes frente al desmonte.
Ese avance no significa que el nuevo bosque tenga la edad, complejidad o biodiversidad de la selva original. Los especialistas de Rainforest Rescue lo describen como una selva joven en recuperación, cuya maduración continuará durante décadas. La protección legal busca evitar que los esfuerzos de plantación se pierdan por futuras intervenciones.
Por qué importa recuperar un corredor verde
NightWings ocupa una ubicación estratégica entre fragmentos de selva que habían quedado aislados. Cuando esas áreas recuperan vegetación, pueden ofrecer mejores conexiones para el desplazamiento de fauna y la dispersión de semillas. Esa continuidad del hábitat es uno de los objetivos centrales de la recuperación ecológica.
La organización también evalúa avanzar hacia una figura de protección adicional para el predio. Por ahora, el reconocimiento conseguido en 2026 ya establece un respaldo importante para los árboles plantados y para la vegetación que se desarrolla entre ellos.