Milei: ganadores y perdedores en la región

El rotundo triunfo de Javier Milei en el balotaje representa una manifestación local de un fenómeno global en el mundo occidental, que es el crecimiento de la ultraderecha o derecha anti política.

Milei: ganadores y perdedores en la región
La imagen que compartió Bolsonaro sobre su videollamada con Milei y Eduardo Bolsonaro, su hijo y también diputado. (Twitter)

El resultado de la segunda vuelta de la elección presidencial argentina, realizada el 29 de noviembre, ha tenido un fuerte impacto en la región. Es así porque el país es el cuarto electorado de América Latina, tiene fenómenos políticos particulares, como es el peronismo -el partido populista que domina la política desde 1946-, y enfrenta una crisis económica muy grave. Además, en 2019 inició, con la elección presidencial de la fórmula Fernández-Fernández, un giro al progresismo, tras el gobierno de centroderecha de Mauricio Macri, que a la vez había comenzado un cambio hacia el centroderecha en la región. América Latina parecía encaminarse nuevamente hacia el centroderecha tras los triunfos de candidatos progresistas en Bolivia, Chile, Colombia y Brasil.

Pero las elecciones presidenciales de Paraguay y Ecuador, el plebiscito chileno que frenó la reforma constitucional, la caída de Pedro Castillo en Perú, y la casi segura reelección de Nayib Bukele en El Salvador en febrero del año próximo, convergían tras la elección de Lula a fines de 2022 para materializar nuevamente un giro hacia la derecha. Ahora, el rotundo triunfo de Javier Milei en el balotaje representa una manifestación local de un fenómeno global en el mundo occidental, que es el crecimiento de la ultraderecha o derecha anti política. Su partido se llama Libertad Avanza y es denominado como libertario. Los gobiernos progresistas de la región, como el de Brasil, Chile, Colombia y Bolivia, habían tomado partido por el candidato del oficialismo argentino, Sergio Massa, hasta ahora aliado de la vicepresidenta Cristina Kirchner. Para los gobiernos autoritarios de la región, que son los de Cuba, Venezuela y Nicaragua, la victoria de Sergio Massa era el mal menor frente a un eventual triunfo de Milei. Respecto a él, dijo Nicolás Maduro que es un “neonazi”.

El rol de Brasil, el líder natural de la región por sus dimensiones e influencia política, fue importante en el triunfo de Massa en la primera vuelta. No sólo el presidente brasileño lo apoyó públicamente, sino que incluso envió equipos de asesoramiento y acción en redes sociales que contribuyeron eficazmente al inesperado triunfo del candidato oficialista en la elección del 22 de octubre. La victoria del candidato de ultraderecha en Argentina -que también recibió el asesoramiento de especialistas brasileños en su etapa inicial- confirmó el giro hacia la derecha.

El liderazgo regional de Lula se ve complicado. Milei ha hecho propuestas extremas en política exterior, como que las dos alianzas de Argentina sean Estados Unidos e Israel. Ello rompe la homogeneidad en la región, dada la importante significación del país en ella. Además, puede poner en crisis el Mercosur y retirarse de Unasur, que se está reconstituyendo, de la Celac, que Brasil ha reactivado, y de los BRICS, en los cuales Argentina fue invitada a integrar.

Por su parte, Milei ha calificado a China como “régimen comunista” con el cual no mantendrá relaciones, sin perjuicio de que los empresarios hagan negocios con la segunda economía del mundo. Un gobierno de ultraderecha en Argentina será hostil hacia el gobierno de Lula. Milei ha dicho públicamente que no mantendrá relaciones con el presidente brasileño porque es “corrupto y comunista”. La misma noche del triunfo, el presidente electo de Argentina hizo público un video de su conversación con Bolsonaro, en la cual el ex presidente brasileño anunció que iba a estar presente el 10 de diciembre en el acto de asunción. Lula hizo saber que no asistirá.

De la región, las felicitaciones provinieron de los presidentes de derecha como los de Uruguay, Paraguay y Ecuador, así como también el líder de la ultraderecha chilena, José Antonio Kast. Varios presidentes progresistas expresaron su decepción, como el colombiano Gustavo Petro. Los intelectuales del mundo desarrollado califican a Milei de “anarco capitalista”. Es que impulsa políticas económicas extremas, propone llevar el Estado a su tamaño mínimo y toma elementos de los libertarios estadounidenses. El fenómeno ya ha tenido repercusiones en la región y en Uruguay se está organizando un partido libertario que se ha vinculado a Milei. Frente a la elección estadounidense que tendrá lugar a fines del año próximo, el candidato libertario claramente había tomado partido por Donald Trump. Pero no será fácil la relación de Milei con la Administración Biden, que transitará su último año y se ha presentado a la reelección. Pero en las semanas previas a la elección eludió las menciones a Trump.

El candidato libertario argentino, que obtuvo el 55,7% en la segunda vuelta frente al 44,3% del candidato oficialista Sergio Massa, tuvo un triunfo rotundo que sólo iguala Gabriel Boric en la región. El resultado se explica porque la Argentina tuvo en septiembre 12,7% de inflación mensual, que anualmente se proyectan al 200%; al mismo tiempo, una brecha cambiaria entre el dólar que fija el Estado y el del mercado informal que fluctúa entre 160 y 200%; un nivel de pobreza que alcanza al 45% de la población y continúa creciendo; y una caída del PBI en el tercer trimestre del año cercana al 5%.

El triunfo de Milei en Argentina ha tenido así ganadores y perdedores en la región.

* El autor es Director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría.

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