19 de septiembre de 2020 - 00:00

Los valores de matar

Coloquialmente “matar” es “generar atracción, causar una impresión positiva en alguien”: Como por ejemplo, Me mató con la dulzura de su mirada.

Una lectura inteligente del diccionario es la del usuario que, en relación con un término, no se queda con la primera acepción que aparece, sino que lee sus diferentes valores, según los contextos en que va inserto. Hoy vamos a realizar la indagación con el verbo ‘matar’: la definición inmediata es la que dice “quitar la vida”: Ese tremendo calor ha matado las plantas. Pero no necesariamente este valor es el que se da en otros ejemplos; así, ‘matar’ puede equivaler a “causarle a una persona un sufrimiento físico o psíquico”, como en su actitud negativa me mata. Ligado a esto, también “causar un perjuicio grave a alguien”: Finalmente, la mató la declaración de un testigo protegido.

En otro orden de cosas, pero siempre con la idea de eliminación, ‘matar’ puede referirse a cómo se calman el hambre o la sed: Es una receta de bocadillos para matar el hambre por las mañanas. Si lo relacionamos con una idea, una creencia o un sentimiento, se puede usar este verbo para indicar que se los anula: Sus palabras me mataron aquella vieja ilusión. Si se lo refiere a un color o a un sonido, ‘matar’ va a significar disminuir su intensidad: Con esas placas sobre la pared, se puede matar el sonido. En los entretenimientos con cartas, se usa ‘matar’ cuando se juega una carta de mayor valor que la del adversario y, en referencia a los naipes,  cuando uno vale más que otro: Creía ganar, pero Pedro me mató con un rey de oros.

Coloquialmente, ‘matar’ es “generar atracción, causar una impresión positiva en alguien”: Me mató con la dulzura de su mirada. En este orden de cosas, también puede indicar sorpresa: Tu relato me mató, nunca lo hubiera imaginado. En la venta de un producto, ‘matar’ significa “tener éxito comercial”: Esa marca mata a las otras en precio y calidad.

Si en lugar de ‘matar’, usamos el pronominal ‘matarse’, también la primera acepción es la de “perder la vida”: Se mató haciendo un deporte de riesgo. Negativa es también la acepción que alude a discutir o pelear con intensidad o violencia: Se mataron a golpes. Asimismo, la que indica "consumir una sustancia, por lo general tóxica, en exceso: Los jovencitos, lamentablemente, se matan con tanto alcohol. Pero, coloquialmente, tiene una connotación positiva cuando equivale a “esforzarse mucho para conseguir algo”: Se mató estudiando, pero al final logró el título soñado.

Una rápida mirada al diccionario nos da una serie de términos formados por composición, como ‘matasanos’ y ‘matasellos’. En cuanto al primero, se usa en forma coloquial y despectiva para aludir a aquel médico que no hace bien su trabajo. En cuanto a ‘matasellos’, nos aclara la Academia que no debe decirse ‘matasello’: ¿qué significa “matar” un “sello”? Y entonces, vamos a la historia: para evitar que los sellos fueran reutilizados se ideó el ‘matasellos’, implemento que se usa en las oficinas de correos para “matar” o invalidar los sellos de las cartas y paquetes a fin de evitar su reutilización. Existe, además, el verbo ‘matasellar’ que da cuenta de la acción con este elemento, como en la expresión ‘carta matasellada’.

Una serie de frases hechas utiliza el verbo ‘matar’ para connotar diferentes intenciones: ‘a matar’ posee el valor general de “con la intención de quitar la vida”, como en El agente tiró a matar, pero en los deportes, toma el valor de “sin consideraciones con el adversario”: Nuestro equipo jugó a matar y logró el triunfo.

‘Que me maten’ es una expresión coloquial usada para asegurar la verdad de algo: Que me maten si miento.

‘Matar con la indiferencia’ es “no prestar atención a una persona de un modo muy evidente”: No voy a discutir, lo mataré con la indiferencia.

‘Matarlas callando’ es una locución verbal coloquial que indica que alguien hace cosas indebidas con secreto y apariencias de bondad: No me daba cuenta de la gravedad del asunto porque él las mataba callando.

‘Matar de hambre’ es frase coloquial que da a entender la restricción de ingesta de alimentos, con fines médicos o estéticos: Su figura revela que se mata de hambre para lucir tan esbelta.

‘Matar el tiempo/las horas’ significa que alguien se distrae en actividades sin importancia, mientras espera que pasen las horas: Trataba de buscarse algún entretenimiento para matar el tiempo.

‘Matar dos pájaros de un tiro’ es una expresión coloquial para señalar que, con una sola acción, se soluciona más de un asunto: Cuando salga más tarde, mato dos pájaros de un tiro, pues voy a la tintorería y al súper.

‘Matar de risa’ es una frase coloquial para señalar el hecho de reírse mucho: Nos matamos de risa con sus ocurrencias.

Algunos pensamientos que han jugado con el verbo ‘matar’ nos llaman la atención: “El mayor crimen está ahora no en los que matan, sino en los que no matan, pero dejan matar” nos lleva a reflexionar acerca de la responsabilidad frente a hechos criminales que quedan impunes, sin compromiso alguno por parte del hombre común.

El Diccionario de americanismos trae locuciones interesantes, como ‘matar el chancho’, equivalente a “tomar un licor después de la comida para facilitar la digestión”; también, ‘matar el chucho a tiempo’ para significar “prevenir o tomar precauciones”; ‘matar el chuncho’ se usa en Chile, como locución verbal, equivalente a “acabar alguien con una racha de mala suerte”; ‘matar el punto’, usado en nuestro país, en Chile y Uruguay, con el valor de “superar a alguien en algo, sobre todo en una habilidad o cualidad”; ‘matar la lombriz’ significa “comer un poquito de algo”; ‘matar un tigre a sombrerazos’ es equivalente a “comportarse con valentía y audacia”; ‘matarle el gallo en la mano’ tiene el valor de “rebatir, con contundencia y al instante, lo que alguien dice”; ‘matando se aprende’, locución usada en Bolivia para significar que, para aprender, se debe practicar.

*La autora es Profesora Consulta de la UNCuyo.

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