Este año debió iniciar con la noticia de que Mendoza es la primera provincia del país que muestra el impuesto sobre ingresos brutos en los tickets de compra, luego de su adhesión al Régimen de Transparencia Fiscal al Consumidor, en agosto de 2025.
Desde la asociación civil Lógica sostienen que no hay razones para diferir la reglamentación de la ley de adhesión al régimen de transparencia fiscal.
Este año debió iniciar con la noticia de que Mendoza es la primera provincia del país que muestra el impuesto sobre ingresos brutos en los tickets de compra, luego de su adhesión al Régimen de Transparencia Fiscal al Consumidor, en agosto de 2025.
Sin embargo, el gobierno provincial decidió postergar la reglamentación, incumpliendo la fecha de vigencia prevista en la ley de adhesión, del 1 de enero. Por las siguientes razones, debería enmendar la situación lo antes posible.
Primero, este régimen es obligatorio. La invitación a las provincias es una exhortación. Porque, por encima de la ley, la Constitución garantiza al consumidor “información adecuada y veraz”. Esta obligación fue reconocida en las tres adhesiones hasta ahora: en Chubut, Mendoza y Entre Ríos. No es como la invitación al RIGI, que puede rechazarse por afectar recaudación. La Ley del Ticket es sólo un régimen de información. La obligación abarca la adhesión y su implementación.
Segundo, es inaceptable continuar con esta falsedad. Argentina tiene los impuestos más altos del mundo merced a un régimen que sistemáticamente se los ha ocultado al ciudadano, tanto con prohibiciones y sanciones inéditas en el mundo (IVA), como insertando tributos varios a lo largo de la cadena productiva (ingresos brutos y tasas municipales), sin informárselo.
Esto es agravado porque las gobernaciones engañan endilgando a los comercios el importe de tributos provinciales y municipales, como si fueran parte del precio neto del producto, desviando la reacción ciudadana por los tributos más altos (ocultos) hacia los comercios. Es inaceptable que, con aquel mandato constitucional y esta nueva ley, los gobernadores mantengan esta mentira.
Tercero, ya pasó demasiado tiempo. Desde la sanción del régimen, el gobierno nacional lo reglamentó al quinto mes y vemos los impuestos nacionales en los tickets desde el sexto mes, sin mayores inconvenientes. Luego de 19 meses, en ninguna de las 24 provincias se muestran los tributos provinciales y municipales. El contraste es patente y, en distintos grados, habla muy mal de los gobernadores en cuanto a su transparencia fiscal. Se acabaron las excusas y el tiempo.
Cuarto, la institucionalidad de Mendoza lo exige. La provincia demostró su institucionalidad con la sanción de la boleta única, ficha limpia, extinción de dominio, acceso a la información pública, juicio por jurados, no reelección inmediata del gobernador ni indefinida de intendentes, etc. Y también lo demostró en este proceso de adhesión con la sanción unánime de ambas cámaras, luego de profundos debates.
Desde Lógica lo vivenciamos desde adentro, aportando a la muy buena labor del diputado Guillermo Mosso que impulsó el proyecto de ley, siendo invitados a exponer ante la comisión de diputados, a atender en forma mixta a la prensa y a muy positivas reuniones con el Ministro de Hacienda y la Vicegobernadora. La institucionalidad general y la impecabilidad del proceso legislativo no condicen con esta postergación del ejecutivo provincial.
Quinto, la coordinación con otras provincias es ilusoria. Se invocó oficialmente que la demora es para coordinarse con las demás provincias para unificar criterios, lo que hoy es impracticable. Dieciocho gobernadores no hicieron nada para adherirse. Se resisten porque saben que cuando los muestren no sólo no podrán seguir subiendo los tributos más altos del mundo, sino que los deberán bajar por exigencia ciudadana y de la mano de la reducción del gasto público comprometida en el Pacto de Mayo. Solo adherirán cuando la presión social no les deje otra.
Sexto, esa coordinación es doblemente innecesaria. Si el fin del régimen fuera un crédito de impuestos, sí exigiría coordinación para evitar duplicaciones. Pero el fin es concientizar al ciudadano, visibilizando la “incidencia de los impuestos en la formación de los precios”. Esto implica una estimación aproximada, para que el consumidor sepa que no soporta 0% de impuestos ni sólo el 21% de IVA sino bastante más. Así se estima en Brasil, en forma simple y aproximada.
En el caso de Mendoza, esa coordinación es aún menos necesaria porque la ley de adhesión define que debe visibilizarse la alícuota de ingresos brutos de la respectiva actividad, la del Código Fiscal. No hay nada que coordinar. Si otras provincias aplican algún día otro criterio (alícuota convenio), se verá. Mejor ir informando con dos métodos distintos (que no son tan distintos) que seguir mintiendo. En este caso, lo perfecto es enemigo de lo bueno e innecesario.
Séptimo, el contexto del país lo exige. Mientras la Nación está haciendo esfuerzos por bajar los primeros impuestos, muchos gobernadores e intendentes aprovechan para aumentar los suyos, lo que les hubiera sido imposible si se los hubieran mostrado en la cara y en los tickets al ciudadano. O lo hubieran hecho a un alto costo en redes y urnas. En Brasil los impuestos dejaron de aumentar desde su visibilización en los tickets.
Por este descontrol fiscal subnacional y por aquella vergonzosa demora general, desde Lógica lanzamos la “Rebelión del Ticket”, exhortando a que los comercios visibilicen voluntariamente ingresos brutos y tasas, sin esperar adhesiones ni reglamentaciones. Una rebelión desde la institucionalidad y sin violar ninguna norma local en el país.
De hecho, en Mendoza, ya hay supermercados que muestran ingresos brutos, basados en la fecha de vigencia de la ley. Cuantos más comercios se sumen, menos meritoria y novedosa será la implementación del respectivo gobernador. Su noticia ya no saldrá en primera plana.
En conclusión, desde Lógica sostenemos que no hay razones para aquel incumplimiento, por lo cual Mendoza debería reglamentar e implementar este régimen a la mayor brevedad. Esta es la provincia que, hasta ahora, más y mejor ha hecho por el régimen del ticket, siendo de las más indicadas para que se aplique de una buena vez, generando el efecto dominó en las demás. Este sería no sólo un logro institucional más para Mendoza sino una gran contribución para la generación de conciencia fiscal ciudadana a nivel subnacional, en un momento clave y crítico de nuestro país. Es momento para la gobernación de elegir entre transparentar o seguir falseando.
* El autor es presidente de Lógica