16 de marzo de 2026 - 00:15

La reforma que desespera a los políticos, pero no a la gente

La reforma electoral que quiere impulsar Milei podría poner a prueba la relación con Cornejo, ya que, en Mendoza, el radicalismo no está de acuerdo con la eliminación de las PASO.

Entre Alfredo Cornejo y Javier Milei hay cada vez menos diferencias. Podría decirse que el gobernador, muy cada tanto, le hace apenas alguna observación puntual al presidente. Esa fue, por ejemplo, su reacción ante los periodistas que lo consultaron en Nueva York acerca de los empresarios argentinos, después de un discurso incendiario de Milei, quien los había calificado otra vez de "prebendarios". Cornejo, a su turno, se diferenció tibiamente: sostuvo que no le gustan las "generalizaciones".

Sin embargo, aparece en el horizonte al menos un tema que podría poner a prueba de verdad a la relación. Se trata de la reforma electoral, plan que Milei anunció en la asamblea legislativa del 1 de marzo y que tendría entre sus puntos la eliminación de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO).

Milei ya atacó las primarias el año pasado, con un resultado parcial: sólo logró suspenderlas. Cornejo amagó primero con defenderlas a nivel provincial, ya que Mendoza tiene una legislación propia e independiente en este sentido. Pero la presión política nacional y el escaso interés en votar que mostraba la ciudadanía lo terminaron doblegando. Consecuencia: también se suspendió la PASO en las categorías provinciales.

Esa concesión tenía en cuenta la importancia relativa de las elecciones de medio término. Pero 2027 será otra cosa. Se tratará de una elección de autoridades ejecutivas -presidente, gobernador e intendentes- en la que Cornejo buscará definir, ni más ni menos, quién será su sucesor.

En el marco de su alianza con Milei, si no hay PASO, podría haber problemas, ya que la definición de candidatos dependerá en ese caso de quién logre imponer su dedo en el momento de las bendiciones: el gobernador o el presidente.

O sea, el año que viene se discutirá poder en serio y un presunto cambio en las reglas de juego electorales ya produce nervios. Más de uno sospecha que, detrás del plan de reforma electoral, hay en realidad un proyecto de Javier y Karina Milei para borrar del escenario al antimileísmo en las provincias ¿A los aliados también?

Hay que decir que, en las elecciones del año pasado, no hubo PASO, pero tampoco imposiciones totales. Cambia Mendoza, el sello de Cornejo y compañía, aceptó a nivel provincial ser furgón de cola en la gráfica de las boletas, aunque sus candidatos a legisladores lideraron las listas. En cambio, a nivel nacional, la pata mendocina de la alianza entregó todo: no apareció en el logo y no lideró las nominaciones para diputados nacionales.

¿El año que viene habrá margen para algún tipo de negociación? Nadie lo puede predecir y algunas expresiones radicales demuestran que, para los dirigentes de este partido, sería mucho mejor que la legislación actual no cambiara. En otras palabras, que PASO mediante, cada parte arme sus listas para ganarse el voto de la ciudadanía en las urnas. Entonces, el que gane liderará y el que pierda acompañará.

El primero en pedir que todo siga más o menos como hasta ahora ha sido el intendente de Capital, Ulpiano Suárez, quien ya anticipó que será candidato a gobernador el año que viene.

Las razones de Yayo para opinar a favor de las PASO son obvias. En Mendoza, a Suárez no le va a levantar la mano Milei, quien seguramente propondrá en su lugar para la gobernación al diputado nacional Luis Petri. No le queda otra a Suárez que defender su derecho a competir en el marco de la alianza oficialista.

No es nueva esta defensa de la primaria. El intendente capitalino ya la ejercía antes de que el presidente buscara suprimirlas. Esto se debe a que, en el radicalismo mendocino, nadie cuenta de antemano con la bendición de Cornejo y la intención de Suárez sería competir igual, con o sin dedo del gobernador actual.

Más de una razón podría tener entonces Cornejo para disentir con Milei, en serio, ante su eventual embestida contra las PASO.

En el medio, la opinión de la gente ofrece una perspectiva diferente ante estas elucubraciones del mundo de la política. De acuerdo con un estudio reciente, a contramano de Milei, los mendocinos están lejos de asignarle un lugar importante a la reforma electoral. Así aparece en una encuesta de Rubén Zavi, quien consultó hace poco a los mendocinos sobre las reformas políticas o institucionales que serían prioritarias para mejorar la calidad de la democracia.

Encuesta Rubén Zavi

Según los resultados de ese trabajo, en este momento, la "lucha contra la corrupción" y "la independencia de la justicia" son asuntos mucho más importantes que los cambios en el funcionamiento de la política. En números, apenas el 1,8% está preocupado por el "financiamiento de la política" y menos gente aún (0,47%) se siente atraída por la "reforma del sistema electoral". La brecha entre las expectativas de la gente y las de la dirigencia política persiste y eso sí que no es una buena noticia.

* El autor es periodista. [email protected]

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