La política, detrás de la carpa del Mundial

En este mes copado por el popular deporte el oficialismo se encargó de ordenar su círculo íntimo, bastante maltrecho durante meses por el dolor de cabeza que representó Adorni.

Periodista

El Mundial de fútbol no alcanzó a limitar varias actividades políticas que le interesan al gobierno nacional. O, mejor dicho, que el espacio libertario considera que no merecen retrasos por ninguna circunstancia.

Es así como en este mes copado por el popular deporte el oficialismo se encargó de ordenar su círculo íntimo, bastante maltrecho durante meses por el dolor de cabeza que representó Adorni, además de algunas rencillas entre quienes se sienten poseedores a perpetuidad de las mejores butacas de la sala mileísta.

Es así como el operativo clamor por la reelección del presidente, dentro de poco más de un año, comenzó a extenderse por varias provincias al amparo de las gestiones de los primos segundos Menem y del recientemente incorporado jefe de Gabinete, Diego Santilli.

Aquellos dos, en especial el siempre activo presidente de la Cámara de Diputados, buscan consolidar el liderazgo adquirido por la hermana del presidente en la mayor parte de territorios provinciales. Inauguran centros de formación política y tratan de posicionar a legisladores nacionales libertarios o a algún tapado del lugar que visitan para ver si es posible pensar en candidatos a gobernadores propios en tantas provincias que, por ahora, mantienen buenas relaciones mediante alianzas, como ocurre con Mendoza. Sin embargo, trascendió a través de algunos medios que el jefe del Ejecutivo se habría puesto exigente con dicha selección de postulantes, en especial reclamando algún básico conocimiento del ideario económico que lo mueve y que pretende legar cuando parta del poder. Esta semana auguró cien años de liberalismo.

Para un eventual nuevo mandato Milei estaría exigiendo gobernantes y legisladores que posean un demostrable perfil técnico y económico “para blindar su programa de reformas”, señalan las versiones. Y la disciplina fiscal y el funcionamiento del mercado serán las asignaturas que los aspirantes deberían aprobar sí o sí. De ser así, mayúsculo dolor de cabeza para muchos de los actuales allegados convertidos en recicladores de la vieja casta de partidos tradicionales.

Es más: a los efectos de no perder tiempo, el presidente preferiría mantener los vínculos actuales con gobernadores y dirigentes afines en general antes de demorar en un casting de resultados no del todo probados. Rumores que van y vienen y que no plantean ideas descabelladas de parte de quienes deben pretender ejercer un nuevo mandato constitucional de gobierno mostrando un elenco consolidado.

En eso, por ejemplo, se caracteriza el nuevo vocero presidencial, el ex diputado Adrián Ravier, quien a diferencia de Adorni, un comunicador con conocimientos de economía, sabe expresar los pasos que el gobierno da, o pretende dar, en base a sus medidas o a los proyectos que plantea para discusión en el Congreso.

De todos modos, en el muy polémico asunto de la venta de propiedades rurales a inversores extranjeros la situación se complicó para el oficialismo en el Senado por las dudas de los aliados y, especialmente, por la postura de la vicepresidenta, que por primera vez en ejercicio de su función demostró públicamente una clara distancia con una propuesta oficial puesta a consideración.

Golpe fuerte (comúnmente definido como “suelazo”) para la autosuficiente Patricia Bullrich, que no pudo volver a la mesa chica política para dar buenas noticias, más que nada por la desconfianza de los sectores habitualmente cercanos.

En realidad, la inviolabilidad de la propiedad privada, que ya está consagrada en la Constitución (artículo 17), poco y nada tiene que ver con los alcances de la propuesta del ministerio de Sturzenegger con respecto a la factible inversión extranjera que se impulsó. Y hasta se supo que algunos cambios en la letra de la iniciativa para atraer a los díscolos, terminó haciendo enojar al ministro de Desregulación, con lo cual se puede deducir que el polémico asunto se empantanó por varios lados. ¿Avanzará luego del receso invernal en el que entra el Congreso en estos días?

No serán vacaciones invernales sencillas para la ex candidata presidencial macrista, porque a partir de agosto la agenda que quiere apurar el Gobierno incluye asuntos tan o más difíciles que la ley de tierras frenada. La reforma política, con eje en el futuro de las primarias abiertas, y la quita de subsidios por Zona Fría no son asuntos que hayan seducido a los legisladores amigos; todo lo contrario. Y la reforma de la carta orgánica del Banco Central, luego de la clase que dio el propio presidente a sus alumnos legisladores, es otra urgencia que si el gobierno no logra imponer le puede restar puntos ante la mirada internacional.

Mientras tanto, en nuestra provincia nadie niega que todos estos temas sean seguidos con atención por parte del gobernador y su equipo. Aunque las demoras por las trabas en el Congreso de algún modo resultan beneficiosas para el ordenamiento del cornejismo hacia elecciones que, aún bastante remotas, serán determinantes para ver si en Mendoza hay un fin de ciclo o si el modelo del actual oficialismo tiene más continuidad.

Si aquella supuesta exigencia del presidente Milei sobre entendimiento de su plan económico por parte de quienes aspiren a cargos en 2027 es como ha trascendido, aquí se puede potenciar una disputa casi inevitable. Luis Petri es parte del plan libertario (fue ministro y es uno de los más relevantes diputados), mientras que Cornejo es, también, un buen intérprete, ya que siempre adhirió a las reformas macro puestas a rodar por el Ejecutivo nacional. Y dijo en su momento que de algún modo anhelaba un 2027 en unión con La Libertad Avanza, como ocurrió el año pasado.

En síntesis, el circo del Mundial levanta ya su carpa indicando que la política debe volver a poner en serio manos a la obra.

* El autor es periodista. [email protected]

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