Del mismo modo que no se puede parar el avance tecnológico global, que tanto bien le hace a la calidad de vida de los habitantes del planeta, tampoco se puede frenar la demanda de minerales que se obtienen de la corteza terrestre, extraídos por explotación minera.
Hoy en día es una utopía pensar un planeta sin explotación minera debido a la gran cantidad de minerales indispensables para abastecer el desarrollo de la industria moderna, aparatos de generación de energía, electromedicina, fabricación de medicamentos e insumos médicos, sistemas bancarios, equipos de radio, televisión, aeronáutica, semaforización, relojería, tracción eléctrica (elevadores. trenes, buses, automóviles, motos), edificios y casas inteligentes, robótica, telefonía móvil, etc.
Resulta imposible el mundo actual sin poder contar con millones de toneladas de elementos que requieren indefectiblemente de la minería para su obtención.
Casi una tabla periódica en el bolsillo
En nuestros días es inimaginable el mundo sin comunicaciones y menos aún sin teléfonos celulares. De los 118 elementos que componen la tabla periódica, 75 son utilizados para la elaboración de un teléfono inteligente y de los cuales más de 60 son minerales, componiendo el 23% de su peso. Así mismo. Estos componentes tienen su origen en elementos obtenidos gracias a la minería.
En el planeta hay unos 12.000 millones de teléfonos celulares activos, esto significa que hay más teléfonos móviles que personas. Sólo en Argentina hay aproximadamente unos 60 millones en funcionamiento.
En la primera mitad del año 2025, se considera que se vendieron a nivel mundial aproximadamente 1.300 millones de teléfonos inteligentes, con un crecimiento anual del orden del 4%.
Supongamos que un teléfono celular que en su construcción utilizase 2 miligramos de oro y 20 miligramos de cobre, sólo para la fabricación de celulares, se requerirán más de 20 toneladas de oro y 240 toneladas de cobre anuales.
Dependemos de ellos
Estos son algunos de los metales imprescindibles para la vida cotidiana actual, cuya necesidad es directamente proporcional al crecimiento demográfico mundial y a los avances de la tecnología:
- Cobre: Conducción eléctrica en cables y circuitos eléctrico y electrónicos. Fabricación de motores para todo tipo de aplicaciones.
- Oro: Mejor conductor, dureza y resistencia a la corrosión a los contactos electrónicos y conectores.
- Plata: Mejora la conductividad, en circuitos impresos
- Silicio y Germanio: Fabricación de componentes electrónicos.
- Paladio: Joyería, odontología, instrumentos quirúrgicos y contactos eléctricos.
- Aluminio: Carcasas, por ser resistentes y livianos. Como conductor eléctrico en líneas de transporte y distribución de energía eléctrica.
- Litio y Cobalto: Fabricación de baterías
- Níquel: Recubrimientos niquelados y baterías eléctricas.
- Molibdeno: Medicina, lubricantes, fertilizantes y pigmentos
- Tungsteno: Resistencias eléctricas, lámparas, electrodos y aleaciones especiales.
- Estaño: Soldaduras y revestimiento de latas de alimentos, bebidas y aerosoles.
- Renio: En álabes de turbinas de aviones, como catalizador en la producción de gasolina de alto octanaje, usos emergentes en medicina.
- Uranio, Plutonio y Torio: Isótopos radioactivos para utilización en radioterapia y sensores especiales.
- Tantalio: Capacitores eléctricos, por su biocompatibilidad en marcapasos, implantes y prótesis. En aleaciones especiales aeroespacial y turbinas.
- Platino: En joyería, catalizadores de escapes, termopares, quimioterapia, marcapasos, stents, fertilizantes y fibra de vidrio.
- Indio: Pantallas táctiles, televisores, semiconductores, paneles solares, aleaciones especiales. Soldaduras, recubrimientos aeroespaciales y en medicina para diagnóstico por imagen.
- Galio: Semiconductores, láseres, microondas y termómetros sin mercurio, detección localizada de cáncer.
- Radón: En radioterapia y en la fabricación de sismógrafos.
- Niobio: Metalurgia y en la industria aeroespacial.
- Grafeno: No metálico derivado del carbono. Es ultraliviano, flexible, casi transparente, impermeable, es más fuerte que el acero y un conductor eléctrico y térmico superior al cobre. Fabricación de microchips, paneles solares, baterías.
Aleaciones formadas por metales: Aceros, latón, bronce, alpaca, constantán, nicrom, peltre, alnico, coltán, entre otros.
Es importante mencionar que algunos equipos pueden contener metales peligrosos como cadmio, plomo, mercurio y cromo hexavalente. Por lo tanto, es muy importante los cuidados necesarios para su recuperación en la reducción de su chatarra.
Tierras raras
Necesarias para la fabricación de equipos modernos que resultan indispensables para la vida cotidiana, ellas son: lantano, cerio, neodimio, praseodimio, europio, disprosio, gadolinio. Se utilizan principalmente en aplicaciones específicas: para colorear pantallas, para imanes potentes en generadores eólicos, altavoces y buzzers, como catalizadores en la refinación de petróleo, en plantas de tratamiento de agua potable, fabricación de materiales ignífugos, prótesis dentales, fibras ópticas, fabricación de billetes (medidas anti falsificación), medicamentos específicos para pacientes renales, fabricación de barras de control de reactores nucleares, estabilizar electrodos de baterías recargables, fabricación de lentes de cámaras y telescopios, por citar algunas.
Conclusión
La solución no radica en impedir la explotación minera en forma generalizada y masiva. En todo el mundo hay yacimientos rodeados de lagos, ríos y glaciares y es imposible pensar en impedir por miedo a la contaminación. Lo que se debe hacer es efectuar un elevado y estricto control y supervisión para evitar daños y en caso de algún accidente fortuito, activar protocolos y tareas de remediación. Todo esto puede lograrse con el apoyo de la tecnología existente, instituciones y personal especializado que ya los hay, para llevar a cabo esos controles. Obviamente que en los diferentes niveles de ese contralor debe contarse con personas responsables, incorruptibles que a su vez sean controladas por organismos probos apoyados por Leyes, Normas, Certificaciones, Protocolos y Reglas específicas.
Si convenimos que no podremos prescindir de los minerales productos de la minería, no solucionamos nada impidiendo que se lleve a cabo en nuestras tierras, cuando nuestros vecinos obtienen sus beneficios sin que estemos exentos de sufrir contaminaciones. En cualquier lugar del planeta donde se haga minería habrá contaminación en mayor o menor grado y no estamos ajenos de esa contaminación directa o indirectamente.
En ese caso es preferible la explotación de nuestros minerales en “nuestra casa”, donde podremos efectuar un control más riguroso al mismo tiempo que generamos riqueza a la provincia y mano de obra tan necesaria para la región.
* El autor es ingeniero y ex profesor de la UTN-FRMza.