29 de agosto de 2020 - 00:00

Contrastes llamativos

El adjetivo “alto” tiene en general significado positivo, como “alto rendimiento”, pero a veces su sentido es negativo: “está acusado de alta traición”,

Tenemos arraigados en nuestras mentes algunos estereotipos acerca del significado positivo y negativo o bueno y malo de algunos términos, que no siempre coinciden con lo que la experiencia nos enseña.

En efecto, desde el punto de vista de la metáfora cotidiana, se nos enseñó a ver como sinónimo de éxito y progreso lo vinculado con “arriba” y, por consiguiente, como equivalente a fracaso y deterioro lo que se relaciona con “abajo”. Así, festejamos un ascenso porque implica un progreso para determinada persona en cierto contexto; en cambio, nos afligimos por un descenso asociado a una pérdida o a un empeoramiento de situaciones. Pero, llevemos los términos a otras realidades: el sustantivo ‘alza’, asociado a la idea de “arriba”, ¿siempre indica algo bueno? Indudablemente, no.

Sí lo señala cuando significa el aumento de la estimación de personas o cosas: Su prestigio fue progresivamente en alza. Pero, en cambio, nos aflige cuando señala el aumento de valor de la moneda o de los precios: Preocupa al gobierno el alza en la cotización de moneda extranjera. Con este valor significativo se vincula la locución ‘jugar al alza’, usada en el ámbito económico y que se refiere a “actuar en los mercados de valores previendo una elevación de las cotizaciones”. Significados estos últimos de valor negativo para quien debe padecer sus efectos.

Los adjetivos ‘alto, alta’, relacionados con ‘alzar’, tienen en general significados positivos. Una rápida mirada por el diccionario nos arroja cuarenta y cinco valores significativos y priman los de contenido positivo. Por ejemplificar algunos, damos los que se refieren a la estatura, física o moral: “De gran estatura” y “De gran dignidad o representación”, como Es un joven alto y Ejerce un alto cargo. Si se refiere a un río o al mar, con este adjetivo se señala la crecida de las aguas; también, el curso de un río en su primera fase: Alto Paraná; si lo usamos para un período histórico, estaremos aludiendo a sus orígenes o a su primera etapa: Alta Edad Media. En relación con una clase social, ‘alta’ es equivalente a “opulenta, acaudalada”: Es miembro de la alta burguesía. Cuando calificamos la actuación de una persona, una ‘nota alta’ indica buen desempeño, igual que ‘alto rendimiento’.

Sin embargo, también hay connotaciones negativas: si se habla de un delito, ofensa o peligro este adjetivo señala que son muy graves: Está acusado de alta traición. Calificaron esa operación como de alto riesgo. Cuando referimos ‘alto’ a un precio, sabemos que el impacto en el usuario de la lengua es negativo porque estaremos indicando que es elevado o que ha subido en demasía: Están altas las tarifas en relación con los salarios. Por otro lado, si referimos ‘alto’ a un sonido lo estaremos calificando como “de mucha intensidad”: Nos molestaba el volumen tan alto de la música. Para aludir a una meta difícil de alcanzar, dura y ardua, se puede también utilizar ‘alto, alta’: Se fijó una meta exageradamente alta. Por último, en el ámbito de la salud, ‘fiebre alta’ o ‘presión alta’ son índices de problemas en los parámetros normales.

¿Y qué sucede con el verbo ‘bajar’ y con los adjetivos ‘bajo, baja’? Nuevamente, los contrastes. ‘Bajar’ significa, predominantemente, “descender”; ese descenso puede ser negativo, como en “disminuir en valor o estimación”, tal como apreciamos en después de esas acciones, su carisma ha bajado en la opinión pública. Asociado a este valor, se da “perder poder, dignidad o prestigio”, como en “esa fuerza política va bajando su poderío cada vez más”. Valor negativo posee también la locución ‘bajar los brazos’, como equivalente a “desalentarse”: Se cansó de luchar y bajó los brazos. Sin embargo, a veces, una ‘bajada’ puede tener, en la vida cotidiana, un valor positivo; eso sucede si referimos estos términos a realidades que se modifican para traer un beneficio; lo advertimos en las acepciones “disminuir o llegar a un nivel o medida más bajos”: Afortunadamente, bajaron la hinchazón y la temperatura. También resulta positiva la acepción que nos dice “disminuir en precio”: Merced a esta situación, han bajado las tarifas de algunos servicios.

En relación con el alza y sus connotaciones positivas y negativas, nos involucramos con términos que se han puesto en uso en los últimos meses: hablamos de ‘escalar’ y su contrario, ‘desescalar’. El primero de los vocablos figura en el diccionario académico como “subir, trepar por una gran pendiente o a una gran altura”, sin connotación negativa; en cambio, posee una valoración descalificadora la acepción “subir, no siempre por buenas artes, a elevadas dignidades”: Ese hombre sin prejuicios escaló pronto a los puestos más altos. Pero, a raíz de la pandemia, tenemos una nueva acepción, también negativa: “Aumento rápido y alarmante de algo, como los actos delictivos o una enfermedad”. Se aplica, en este contexto, a los casos crecientes de coronavirus. En cambio  y aunque no figure en los diccionarios, su contrario ‘desescalar’ y derivados se revisten de connotación positiva, pues significan “rebajar o disminuir”: Modificarán la cuarentena a raíz de la desescalada de casos.

Quizás, a modo de síntesis, de estas palabras que encierran matices positivos y negativos, hay un término que parece resumirlo todo: ‘altibajo’. En efecto, su definición y los ejemplos propuestos resultan parecidos a la vida misma: “Alternancia de sucesos prósperos y adversos, o cambios de estados sucesivos en un orden de cosas, como en altibajos de la suerte, de los precios, del ánimo”.

*La autora es Profesora Consulta de la UNCuyo

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