La Argentina formalizó su intención de incorporarse al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP), un acuerdo de libre comercio que agrupa a doce países de la región del Pacífico, entre ellos Chile, y que representa el 15 % del PIB mundial aproximadamente; un mecanismo de intercambio comercial e inversiones que se caracteriza por altos estándares de transparencia y competitividad en una dinámica de progresividad en la implementación de sus cláusulas.
De concretarse, ya que el proceso puede durar varios años y representaría una nueva oportunidad para el desarrollo de Mendoza.
La provincia se encuentra bien posicionada para aprovechar el acuerdo. Es que, además de su ubicación geográfica, por el paso Cristo Redentor pasa aproximadamente el 75% del comercio terrestre del Mercosur con la región del Pacífico y la provincia ya ha tejido una red comercial propia en la región del Pacífico, que puede servir a aquellos fines.
Asimismo, diversos proyectos habilitan una visión optimista. Se habla de la construcción de un túnel ferroviario de uso múltiple entre Uspallata y Los Andes, que conectará a un nuevo puerto de aguas profundas en Chile; los proyectos de cables submarinos de internet que amarran en la región de Valparaíso, etc.
Como hemos sostenido en otros artículos, la provincia, por sus vínculos especiales con Chile, históricos y comerciales, debe aprovechar del país vecino como plataforma para su proyección a los mercados del Pacífico.
La industria minera, en especial de los minerales críticos para la transición energética (cobre y potasio) y la industria tecnológica deberán ser punta de lanza de la proyección de Mendoza al Pacífico, en razón del cambio de matriz productiva que se está gestando, en un marco de competencia comercial internacional con otros productores mineros, como Australia, Canadá, Chile, etc.
En este sentido, la provincia ha hecho o proyecta, por diversos motivos, los ajustes necesarios que permiten la compatibilidad jurídica (ley 7722, Distrito Minero Malargue, etc.), institucional y de infraestructura necesarios para la aplicación del acuerdo comercial.
El ingreso al Acuerdo Transpacífico significará, de concretarse, una “nueva visión” de la integración económica del país, estableciendo una neutralidad competitiva o principio de no discriminación (por parte del estado argentino), entre lo nacional y lo extranjero, para el acceso a los mercados, compras gubernamentales, inversiones, etc.; en un contexto de progresividad, altos estándares de transparencia, seguridad jurídica y protección medioambiental. Ello, en consonancia con el espíritu de la OCDE, organización a la que la Argentina también pretende ingresar.
La perspectiva optimista se agranda con el posible ingreso de China al CPTPP.
Entonces, otra oportunidad más se presenta para el desarrollo de Mendoza al otro lado de Los Andes y en la región del Pacífico, en el contexto de cambio de matriz productiva local con énfasis en la industria minera y tecnológica y con la perspectiva de ingreso al epicentro del desarrollo económico global.
*Artículo hecho con ayuda de IA.
* El autor es especialista en Relaciones Internacionales