La actriz es una de las femme fatales de las pantallas estadounidenses y nombre rutilante de Hollywood. Fue la súper diosa sexy de “Tron, el legado”; la mujer inolvidable de “Dr. House”; el bombonazo que hace temblar ahora la pantalla de HBO con “Vinyl”.
Pues fue la propia Olivia Wilde la que contó que, pese a todos esos créditos, se quedó afuera de un peliculón por ser considerada “demasiado vieja”.
No, no: no audicionó para el papel de Heidi sino para hacer de la esposa (Margot Robbie, 22) de Leonardo Di Caprio en la película “El lobo de Wall Street” de Martin Scorsese.
El caso es que, en esa época, la despampanante Olivia tenía apenas 28 años. Por ese motivo se presentó al casting de la película que pedía interpretar a una mujer de 29.
El dato lo tiró Wilde en el programa de Howard Stern, quien le preguntó si alguna vez había perdido un papel por ser demasiado linda.
Ella, sin pruritos (¿y a modo de denuncia sobre el mercadeo nefasto de la mujer en Hollywood?) le contestó: “Me dijeron que porque era demasiado sofisticada, pero luego me enteré de que les parecía demasiado vieja”. Cri-mi-nal.