Alejandro Abraham comenzó en estos días en San Rafael la campaña hacia las primarias de agosto señalando que "el peronismo arranca siempre 10 ó 20 puntos abajo de sus rivales y después, cuando empieza a caminar el territorio, termina ganando las elecciones".
La sorprendente reflexión del primer aspirante a diputado nacional por el Frente para la Victoria mendocino tenía una explicación, ya que el encuestador y estratega presidencial Mario Riorda llegó a Mendoza para reunirse con los candidatos y les transmitió un dato que no les gustó: Julio Cobos tiene más de 20 puntos de ventaja en intención de voto, "una diferencia difícil de descontar" en el corto plazo.
Pero Riorda, que además de estrategias de campaña anticipa la llegada de buenos recursos nacionales, también dijo a los candidatos que poco y nada se podría invertir en la imagen de cada uno de ellos porque no son tan conocidos como el ex Vicepresidente y que, por eso, la cara de la campaña del oficialismo en la provincia debería ser "Paco" Pérez, en estos momentos el dirigente kirchnerista local más conocido. Sugirió confrontar con Cobos caminando la provincia a la par del radical para intentar debilitarlo electoralmente.
Para Francisco Pérez se abre la oportunidad de reponer su imagen política, que quedó mal parada luego de las internas departamentales que potenciaron el poder territorial de La Corriente, la línea interna que lideran Abraham, Miranda y Ciurca, que se impuso sobre los candidatos o listas que se habían referenciado en la figura del Gobernador.
Además, hay que tener en cuenta que por un pedido presidencial, a Pérez le tocó participar del cierre de la lista oficialista, lo cual también contribuyó a recomponer su imagen y autoestima.
No fue fácil para el titular del Ejecutivo ubicar a Omar Félix en el segundo lugar, relegando a la primera mujer de la nómina al tercer puesto.
Hubo mucha resistencia de la Casa Rosada, al punto que la propia Cristina Fernández llegó a preguntar al Gobernador si la lista la había confeccionado Carlos Ciurca. Pérez tuvo que decir a la Presidenta telefónicamente que todo había surgido de una negociación de la que él mismo había participado para unificar a diferentes sectores en un mismo espacio. Cristina Fernández finalmente respaldó a Pérez y por eso ayer éste le llevó, a modo de ofrenda, a los candidatos mendocinos al acto de Argentinos Juniors.
Los efectos del dato que aportó Riorda. Lo que dijo en la reunión de Lavalle el asesor comunicacional del gobierno nacional impactó tanto en los "caciques" del PJ, que no del todo conformes salieron a chequear si el diagnóstico electoral que habían escuchado resultaba realmente irreversible.
Los encuestadores mendocinos cercanos al oficialismo consultados no plantearon una situación tan preocupante, aunque todos confirmaron que Cobos encabeza con buen margen las preferencias electorales. De todos modos, la conclusión a la que arribaron los jefes territoriales, en sintonía con casi todas las encuestas, es que el PJ se fortalece como partido y como sello sobre la UCR, en lo cual influye el núcleo duro kirchnerista que defiende casi dogmáticamente el modelo político de Cristina Fernández.
Dicen los sondeos que los distritos segundo y cuarto son los más favorables al justicialismo. En el tercero hay paridad, especialmente porque en Godoy Cruz influye la gestión radical de Alfredo Cornejo.
En cuanto al primer distrito, tradicionalmente es el más adverso para el PJ, a pesar del bastión lasherino. Hay mucha expectativa con lo que pueda captar la lista que encabeza Roberto Iglesias, capaz de restar votos al radicalismo de Cobos.
Además, el punto de vista de Riorda puso más en evidencia que nunca cesó la tirantez. "Ser firme en Mendoza no significa confrontar con la Nación y por eso los candidatos deben ser los protagonistas", dijo un allegado a los principales referentes partidarios, que se despachó con mayor dureza cuando sentenció que "el que conduce la campaña es el que gana (la interna)".
Por eso tanto Abraham como Félix decidieron poner en marcha la campaña con recursos propios hasta que lleguen los fondos nacionales prometidos.
Si bien no cayó nada bien lo pronosticado por Riorda, los candidatos locales reconocen que Cristina Fernández sigue sumando votos y que también la dupla gubernamental Pérez-Ciurca lo hace, más allá de las diferencias en cuanto a la gestión y al posicionamiento nacional que entre ambos existe.
Reclamarán de ahora en más, los candidatos a diputado nacional, que se los consulte más frecuentemente en lo referido a la gestión provincial. Es que nadie quiere que en plena campaña surjan escandaletes o polémicas como la generada por el nombramiento del nuevo director del Zoológico, que dejó mal parado al intendente de Guaymallén, que jura no haber tenido nada que ver en la referida designación.
Por el lado del Gobierno hay quienes prefieren tantear el terreno. Uno de los principales colaboradores de Pérez opinó ayer que las líneas centrales de la campaña hacia las primarias deben partir "del proyecto nacional, pero siempre con una mirada local. Paco va a aportar (a la campaña) poniendo la gestión y su buena imagen para buscar el triunfo". De todos modos, se aclara que "la idea es poner todo arriba de la mesa" y que "las figuras centrales son los candidatos".
Todos piensan en el futuro. La aparición de la lista de Sergio Massa en la provincia de Buenos Aires sacudió al oficialismo en todo el país. Lo que pase en el principal distrito electoral puede marcar una tendencia muy clara hacia el recambio presidencial de 2015. Una buena elección del massismo en las legislativas de octubre, independientemente de que su lista finalice primera o no, puede comenzar a marcar el ocaso del kirchnerismo cristinista.
En Mendoza las diferencias dentro del oficialismo van más allá de la lista de unidad que se ofreció a la Presidenta. La dirigencia también estará expectante de lo que suceda en territorio bonaerense.
Para el kirchnerismo nacional el panorama es complicado. La ciudad de Buenos Aires le resulta adversa, lo mismo que Córdoba y Santa Fe. Mendoza está en duda por el efecto de Cobos y ahora Buenos Aires ya no es la misma por la incursión de Massa.
Detrás de la lista mendocina ofrendada ayer a Cristina hay dirigentes dispuestos a no confrontar con el modelo de la última década, pero también preparados, si las circunstancias así lo exigen, a pegar el salto al poskirchnerismo.