Esta semana se conocieron datos oficiales del Indec que dan cuenta de un aumento de la tasa de desempleo del 0,7% a nivel nacional, pero de 1,5% para Mendoza, con aumento también de la tasa de subempleo. Si bien el dato es oficial, el jefe de Gabinete argumentó que los datos se interpretaban de una manera caprichosa para perjudicar al gobierno.
Mientras la UIA confirmaba una caída de la producción industrial, la ministra Débora Giorgi argumentaba que la industria está muy bien porque la producción está en niveles superiores a los tiempos previos a la crisis de 2008. Como se ve, todos los funcionarios están entrenados para rebatir usando los números a su antojo buscando comparaciones con períodos que le convengan,
Después que el Premio Nobel Paul Krugman dijera el viernes pasado en una conferencia organizada por una fundación para-estatal que los números de la inflación en Argentina estaban subestimados y que el gobierno ocultaba inflación, también dijo que no se puede emitir moneda sin tener inflación, salvo que uno esté en una trampa de liquidez, como le pasa a Estados Unidos.
Krugman, el más ferviente keynesiano contemporáneo que le recordó al marxista keynesiano Axel Kicillof que cuando se exceden en la emisión monetaria siempre hay inflación, mientras le dijo que es muy divertido ser heterodoxo, pero solo por un tiempo, porque luego es conveniente volver a la ortodoxia. Por supuesto, el ministro negó que la emisión genere inflación y afirmó que el académico norteamericano estaba equivocado.
Todo se mueve bajo la misma lógica. Negar la realidad y, cuando ella es contundente, es producto de la conspiración de sectores concentrados.
La realidad
Lo cierto es que esos números muestran una realidad que se palpa día a día. La lucha de los trabajadores por el problema del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias, los que perdieron el empleo, el miedo a perderlo por parte de quienes lo tienen, los que tienen varios para poder sobrevivir muestran una situación de época que, en lugar de ser negada, debería ser asumida para encontrar soluciones.
Ahora, la agrupación Barrios de Pie sale a pedir bolsones de comida a los supermercados. ¿Quién los manda? ¿Por qué piden el bolsón para fin de año argumentando que ahora hay hambre? ¿Por qué no le piden al gobierno en lugar de amenazar con saqueos a supermercados?
Ya está bastante complicado todo como para que el gobierno decida ignorar la realidad y mirar hacia otro lado. Es que el resultado es que detrás de reclamos legítimos, no atendidos en su momento, terminan colándose delincuentes.
Los números son bastante contundentes para seguir mandándose la parte diciendo que nos va mejor que a los demás. Porque la situación dista mucho de ello, y hasta los que se congraciaron con el gobierno por los beneficios recibidos son hoy los que más gritan por su pérdida de efectividad.
Inflación, desempleo, caída del consumo y la producción, menor superávit comercial, mayor déficit y mayor endeudamiento son los elementos de la realidad que no inventó nadie sino que fueron generadas por un sistema voluntarista ejecutado por gente carente de idoneidad.
Por Rodolfo Cavagnaro - Especial para Los Andes