10 de noviembre de 2013 - 23:17

La necesidad tiene cara de hereje

El Gobierno ya ha tomado algunas medidas y se esperan nuevos anuncios. Ya se ha impuesto una traba a la venta de autos y motos importados.

En lo que va del año, el Banco Central perdió más de 10.000 millones de dólares de reservas, que ya se ubican en 33.000 millones y, según los pronósticos, pueden bajar otros 2.000 millones hasta fin de año. El gobierno ha tomado nota de la gravedad de la situación, sobre todo si se proyecta hacia el futuro. Los funcionarios reconocen tres baches que le están causando problemas, además de los pagos de deuda con reservas.

El primero es el turismo, que le costará este año unos 8.000 millones de dólares, en una conjunción entre los gastos de argentinos en el exterior y los pocos ingresos de dólares de los extranjeros, ya que estos llegan con la información que deben cambiar sus divisas en el mercado paralelo.

El segundo es la importación de autos de lujo, aprovechando la diferencial cambiaria entre el oficial y el “blue”, que hace que estos autos hayan batido récord de ventas en el último año. El tercero es la importación de energía, básicamente gas, combustibles y electricidad, que este año superará los 13.000 millones de dólares.

Ese panorama debe afrontarse con una balanza comercial que solo arrojará un magro saldo favorable de 8.000 millones de dólares, con lo cual es imposible afrontar todas las demandas. Además, muchos industriales ya se están quejando por las trabajas a las importaciones.

Medidas emergentes

El gobierno ya ha tomado algunas medidas y se esperan anuncios para las próximas semanas. En principio, se ha impuesto una traba a la venta de autos y motos importados, ya que la Unidad de Información Financiera (UIF) publicó una resolución por la cual los vendedores deberían requerirle a los compradores una serie de datos que incluyen los orígenes de los fondos, dónde estaban depositados, si están declarados en la AFIP y otros más que serán previos a la venta.

Por otra parte, el Banco Central informó a las exportadoras de cereales que no podrán tomar más préstamos en el mercado interno; deberán tomar deudas en el exterior, asegurándoles que podrán pagar sus obligaciones con el crédito que les supondrá el ingreso de las divisas tomadas en préstamo.

Habiendo pagado las obligaciones emergentes de condenas en el CIADI, el gobierno debería proceder a negociar con el Club de París para destrabar la posibilidad de obtener créditos en el exterior. Hay un debate en la interna del equipo económico que deberá dirimir la Presidenta, al igual que una propuesta para arreglar con los fondos buitres, mediante una triangulación con los fondos que ya arreglaron y quieren evitar un default de la Argentina.

Luego de que la Presidenta reasuma sus funciones se esperan definiciones respecto a un retiro progresivo de los subsidios a las tarifas de servicios públicos. El 70% de esos subsidios van dirigidos a la población de la Capital y Gran Buenos Aires, que no fueron muy generosos en sus votos hacia el oficialismo.

Queda por definir si habrá un desdoblamiento del mercado cambiario, sobre todo para frenar la fuga de divisas por el turismo y las compras de argentinos en el exterior.

En el gobierno saben algo y es que no podrán hacer la plancha hasta diciembre de 2015 y por lo tanto deben tomar decisiones con la mayor urgencia posible para evitar que 2014 sea un calvario, aunque para ello deban guardar unos cuantos discursos.

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