martes 9 de marzo de 2021

En la Argentina ya está autorizado el funcionamiento de la internet que provee la empresa de Musk.
Muy Tecno

Cómo es y cuánto cuesta Starlink, la internet satelital de Elon Musk que llegará a la Argentina

El servicio de conexión rápida está en fase experimental alrededor del mundo pero ya cuenta con autorización para operar en el país. Cómo funciona y cuánto cuesta.

En la Argentina ya está autorizado el funcionamiento de la internet que provee la empresa de Musk.

Elon Musk es actualmente el hombre más rico del planeta pero, más allá de su dinero, es el impulsor de algunas revoluciones tecnológicas de los últimos años. Entre las más conocidas están los autos eléctricos Tesla, los cohetes reutilizables de SpaceX y ahora también la conexión satelital a internet con Starlink.

Starlink es una red interconectada de satélites que proveen internet de alta velocidad a todo el mundo. El objetivo de este emprendimiento es poder brindar conexión a lugares a los que apenas hay servicios de internet como zonas rurales o ciudades pequeñas o alejadas. Hace unos meses unos mil satélites fueron lanzados al espacio y ahora comienza la prueba experimental.

Algunas regiones, como Estados Unidos, Canadá y Reino Unido, ya pueden ver si el ofrecimiento inicial de velocidad de datos variables que va de 50Mb/s a 150Mb/s con latencias de 20ms a 40ms funciona adecuadamente. Una vez calibrado y con servicio constante, la empresa promete brindar hasta 1GB/s de velocidad con latencia de 25ms. Esa promesa es la que revoluciona el mercado e ilusiona a los usuarios porque sería alta velocidad real y no sólo marketing.

La fase beta se llama “Better than nothing” ,”Mejor que nada” en castellano, y según reportes ya se ofrece acceso anticipado al servicio de Internet.

Convenio con Argentina

En nuestro país el servicio de Starlink llegará gracias a la autorización que le dio el gobierno argentino. Según información publicada en el Boletín Oficial, el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) autorizó a la firma SpaceX a ofrecer sus servicios de conexión a internet en el país. A través de la resolución 1291/2020 publicada en diciembre pasado quedó hecha la autorización a nombre de la empresa Tibro Netherlands.

Es un trámite administrativo como el que ya han hecho varias empresas que ofrecen conectividad en el país pero dada la magnitud del emprendimiento, la autorización resulta más llamativa e interesante. “Este mes planeamos ampliar la cobertura del programa beta “Better than nothing” a usuarios de Reino Unido, con foco en zonas rurales y remotas donde no hay acceso a Internet por fibra o cable”, detalló Jessie Anderson, líder del área de Manufactura de SpaceX, en declaraciones citadas por la cadena CNBC.

Quedan por resolver detalles técnicos, como la coordinación de SpaceX con Arsat, la empresa de telecomunicaciones estatal, para asignar frecuencia y enlace a la red nacional. Sin embargo, cuando el servicio comience a funcionar tendrá ciertas limitaciones. Por ejemplo, no llegará a todo el país y en su etapa inicial solo estará disponible hasta Bahía Blanca.

Según el sitio InfoTechnology, la licencia debe ajustarse a los requerimientos del estado argentino como por ejemplo: utilizar correctamente las bandas de frecuencia atribuidas tanto en el ámbito nacional o internacional, coordinar con operadores locales y extranjeros, conseguir autorización para el uso del espectro o brindar información fidedigna sobre sus satélites.

Además Infotechnology señala que el servicio comercial para usuarios no estará disponible en el país hasta dentro de tres años. Fuentes del sector informaron que por ahora los satélites de órbita baja no ofrecen servicios comerciales y solo están a pruebas para redes privadas.

Cuánto cuesta

Los números no son finales pero en esta etapa inicial, el servicio beta requiere un kit de instalación que cuesta 499 dólares y el abono mensual tiene un precio de 99 dólares.

Estos precios hacen que no cualquiera pueda acceder al servicio de prueba cuando se habilite porque representan casi 75 mil pesos el kit y casi 15 mil pesos mensuales por el servicio. Sin embargo, para una empresa no representa un costo tan alto por alta velocidad de conexión.

Sin embargo, se espera que el costo pueda bajar cuando salga de la fase experimental aunque no hay precios estimativos.

Starlink en números

  • 1 gigabyte por segundo de conexión cuando funcione a pleno
  • 50 a 150 megas por segundo en su etapa de prueba
  • 99 costo mensual del servicio
  • 499 dólares el kit de instalación
  • 1.000 satélites en la órbita baja terrestre
  • 40.000 satélites se lanzarán en total
  • 10.000 millones de dólares de inversión
  • 30.000 millones de dólares es lo que se espera ganar con el servicio

Advertencia de los astrónomos

El emprendimiento de la empresa de Elon Musk mueve grandes cifras de dinero pero también de equipos y personas. Sin embargo, la buena intención de generar empleo y llevar conectividad a zonas alejadas tiene un efecto nocivo y es el que advierte la comunidad de astrónomos alrededor del mundo.

“El problema de estos satélites es que reflejan la luz del sol y eso afecta a las observaciones del cielo. Cada vez que se está haciendo una observación con un telescopio óptico se te cruza un satélite que además deja marcada su trayectoria”, explica a Los Andes la doctora en Astronomía, Beatriz García, quien es parte del trabajo de defensa de los cielos oscuros, que es un grupo de trabajo apoyado por la Unión Astronómica Internacional y la International Dark-Sky Association.

Todos estas agrupaciones trabajan para garantizar que no haya contaminación lumínica en el trabajo de observación espacial. Esa defensa incluye el reclamo para evitar la contaminación lumínica que generan las ciudades y por el otro la luz del sol que reflejan los satélites.

Según señala, hay modelizaciones para eliminar la traza de luz de los satélites pero requieren mucho trabajo y esfuerzo. “Se hacen muchas reuniones pidiendo a SpaceX que traten el problema de la reflectividad de los satélites por un lado y la circulación por el otro”, agrega García.

“Es una discusión seria, no solo para el desarrollo en astronáutica sino también para los astrónomos ya que todos hacen aportes para conseguir una mejora en los satélites y que no afecten a la observación de los cielos”, explica la astrónoma.

Además de solicitar que se armen con materiales no reflectantes también se pide mejorar la trayectoria para no interrumpir el trabajo. “Son muchos y se mueven en constelación. Eso es un problema para telescopios ópticos. Además para poder mantenerlos en órbita baja, hay que moverlos por eso los vemos pasar a simple vista y a gran velocidad”, detalla García.

Más allá de las advertencias hace una aclaración valiosa: “Nadie pide abandonar el uso de satelital. Lo que hacemos es un llamado al uso racional y advertimos temprano para evitar problemas a futuro”.