Apodado el "Rey del bótox" y famoso por manejar toneladas de colágeno para su cara y la de los demás, el famoso dermatólogo Fredric Brandt murió a los 65 años en su mansión de Miami.
Apodado el "Rey del bótox" y famoso por manejar toneladas de colágeno para su cara y la de los demás, el famoso dermatólogo Fredric Brandt murió a los 65 años en su mansión de Miami.
Según medios de EEUU, se ahorcó deprimido porque en una serie de Netflix crearon un personaje grotesco llamado Martin Short que está inspirado en él.
Madonna era su paciente más fan. Stephanie Seymour y Jane Holzer también recurrían a él para verse más jóvenes.
Dueño de un rostro extraño, Brandt había confesado usar 5 mil ampollas de bótox al año y que gracias a él cambiaron los cánones estéticos del planeta.
La parodia que lo deprimió