15 de noviembre de 2015 - 00:00

Murió Berugo, el último capocómico

Heber Hugo Carámbula falleció ayer a los 70 años. Nacido en Uruguay, dejó personajes inolvidables en TV y cine, aunque también se destacó como músico. Padeció de Parkinson más de una década.

El actor, músico y animador Berugo Carámbula falleció ayer a los 70 años en su casa de la ciudad de Buenos Aires luego de más de una década de padecer Parkinson.

El comediante de nacionalidad uruguaya, que desarrolló una exitosa y extensa trayectoria actoral a ambos lados del río de La Plata, falleció ayer a la mañana en su casa del barrio porteño de Belgrano, donde estaba acompañado por sus familiares.

La Asociación Argentina de Actores informó que sus restos eran despedidos en una casa velatoria del barrio de Palermo y que hoy a las 9 serán trasladados al crematorio del Cementerio de Chacarita.

Heber Hugo (‘Berugo’) Carámbula nació el 31 de octubre de 1945 en la ciudad de Las Piedras, Uruguay, y se desempeñó a lo largo de sus 70 años como actor, guitarrista, humorista y presentador de televisión. Además, tuvo tres hijos: Gabriel y María (de su primera pareja, Adriana) y Joaquín (de su segunda mujer, Viviana) y también varios nietos.

Berugo fue marca registrada durante varios momentos de la televisión argentina. Primero junto a sus compatriotas uruguayos Enrique Almada, Ricardo Espalter, Eduardo D’Angelo, Gabriela Acher y Andrés Redondo, hacedores de varios éxitos como Telecataplum, Hiperhumor y Comicolor.

Más tarde como conductor de ciclos de entretenimientos como Atrévase a soñar, Jugar por jugar y Amo a Berugo. Frases como “Alcoyana, Alcoyana” que eran parte de las coincidencias entre los participantes de los juegos, se convirtieron en expresiones populares.

Carámbula también participó de varias películas como Los irrompibles, Brigada explosiva, Los bañeros más locos del mundo, pero también actuó en Señora de nadie, de María Luisa Bemberg, en cine, y en Sin condena, el ciclo televisivo que dirigió Rodolfo Ledo, demostrando su amplitud histriónica.

En televisión, fue parte de ciclos como Supershow infantil, Todo al 9 y El nieto de Don Mateo, entre otros. Su última aparición fue en la tira Son amores, en 2003, poco antes de que la enfermedad lo afectara.

Eber Hugo Carámbula (de unir sus dos nombres le quedó el apodo que lo hizo famoso) había nacido en Uruguay el 31 de octubre de 1945. Comenzó su carrera como músico y junto a un grupo de jazz ganó un concurso que le abrió las puertas a la radio y al mundo del espectáculo.

La guitarra siempre lo acompañó, aún en sus trabajos como actor. En 1976 grabó un disco solista Solo de guitarra. Dos de sus hijos, Gabriel y Joaquín, heredaron su pasión musical. Gabriel acompañó a artistas como Fabiana Cantilo y armó su propia carrera solista. María, por su parte, compartió con su padre la profesión de actriz.

Muchos de los personajes de Berugo hablaban muy poco o directamente no hablaban, apelando a los gestos y mohines que eran su característica. Él reconocía a Luis Sandrini, Alberto Olmedo y Pepe Biondi como sus maestros.

Cuando llegó a la Argentina, junto a la troupe uruguaya, era casi un adolescente y se dedicaba a la música. Pero su gracia natural lo convirtió en uno más de los cómicos. “Me veían cara de gracioso”, decía.

En seguida se hizo querer y lo seguían desde los chicos de Super-show infantil hasta las señoras con Atrévase a soñar, donde marcaba picos de 35 puntos de rating. La simpatía era su carta ganadora. “Mi público es muy amplio.

Tengo desde personas muy mayores hasta chicos. Pero tengo que admitir que casi siempre mi target son las señoras. Ellas tienen conmigo un no sé qué porque soy un pícaro respetuoso”, se definía en una entrevista.

Siempre de perfil bajo, su tiempo libre lo repartía entre la música, la lectura y navegar. Y a pesar de que hacía años que no aparecía en público por su enfermedad, seguía siendo el tipo simpático y seductor al que todo el mundo recordaba con una sonrisa.

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