13 de septiembre de 2026 - 16:06

Voluntarios retiraron 100.000 erizos de mar en Noruega y lograron restaurar los bosques de algas

Casi 500 voluntarios participaron durante dos años de una restauración en el mar que logró recuperar vegetación en zonas antes prácticamente estériles.

Casi 500 voluntarios retiraron alrededor de 100.000 erizos de mar de tres zonas costeras del norte de Noruega entre abril de 2024 y mayo de 2026. La intervención buscaba recuperar bosques submarinos de algas kelp que habían desaparecido en sectores donde la elevada presencia de estos animales mantenía el fondo prácticamente sin vegetación.

Los participantes acumularon más de 20.000 minutos de inmersión durante 23 jornadas organizadas por Rissa Citizen Science en Sørsjetéen, Telegrafbukta y Øksfjord. Después de reducir la cantidad de erizos, las algas comenzaron a recolonizar áreas intervenidas: uno de los resultados más visibles apareció en un tramo de 200 metros donde la vegetación submarina consiguió regresar.

Por qué retiraron cerca de 100.000 erizos de mar

Los erizos forman parte naturalmente de los ecosistemas marinos y se alimentan de algas. El problema aparece cuando su abundancia y presión de pastoreo impiden que los bosques de kelp puedan recuperarse.

El resultado puede ser la formación de extensiones conocidas como fondos estériles de erizos, donde queda muy poca vegetación en comparación con un bosque submarino saludable.

La estrategia aplicada en el norte de Noruega consistió en reducir localmente esa presión

Entre abril de 2024 y mayo de 2026, los voluntarios retiraron cerca de 100.000 ejemplares en los sectores seleccionados para comprobar si las algas podían regresar por sí mismas una vez disminuido el consumo.

No se trató, por lo tanto, de eliminar los erizos del ecosistema noruego, sino de intervenir zonas concretas donde se buscaba favorecer la recuperación de la vegetación.

Cómo consiguieron retirar tantos erizos del fondo del mar

Rissa Citizen Science recurrió a una característica fundamental del proyecto: la participación de cientos de personas.

  • Casi 500 voluntarios se involucraron en 23 eventos de restauración en Sørsjetéen, Telegrafbukta y Øksfjord.
  • En conjunto, los buceadores permanecieron más de 20.000 minutos bajo el agua trabajando sobre las áreas afectadas.
  • La escala acumulada de esas intervenciones permitió alcanzar una cifra cercana a los 100.000 erizos retirados en poco más de dos años.

Pero la cantidad de animales removidos no era el verdadero indicador del éxito. La pregunta decisiva era qué ocurriría posteriormente con el fondo marino.

Qué ocurrió después de retirar los erizos de las zonas intervenidas

La respuesta comenzó a hacerse visible mediante el regreso de la vegetación.

  • En Sørsjetéen, algas kelp y otras especies recolonizaron un tramo de aproximadamente 200 metros, convirtiéndose en una de las señales más concretas de recuperación del proyecto.
  • En Øksfjord también se observaron cambios en áreas que anteriormente presentaban fondos prácticamente desprovistos de vegetación.

Tras las intervenciones, las algas volvieron a cubrir sectores que habían permanecido estériles.

El dato extraordinario no es únicamente que cientos de personas hayan sacado 100.000 erizos del mar: es que, después de hacerlo, el ecosistema respondió y un bosque submarino que había desaparecido comenzó a crecer otra vez.

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