13 de septiembre de 2026 - 10:17

Mónica dio la vuelta al mundo en moto en dos años: "Dejé mi trabajo y me gasté todo lo que tenía, pero valió la pena"

Durante 21 meses recorrió distintos continentes con su moto KTM, trabajó para reducir gastos y volvió sin ahorros: asegura que la experiencia valió la pena.

Mónica Ledda renunció a su trabajo, alquiló su casa y destinó prácticamente todos sus ahorros, unos 20.000 euros, a cumplir un proyecto que llevaba tiempo imaginando. El 8 de octubre de 2024 salió de Italia para recorrer el mundo y comenzó una aventura de 21 meses en la que su moto KTM 790 Adventure fue su principal compañera.

Regresó el 20 de julio de 2026, después de recorrer Sudamérica, visitar Japón y continuar por el Sudeste Asiático y Asia Central antes de volver a Italia por tierra. En el camino se alojó con habitantes locales y realizó diferentes trabajos para gastar menos. Ahora debe reconstruir su rutina después de una decisión que cambió también sus prioridades.

Mónica decidió dejarlo todo para recorrer el mundo en moto

Los viajes ya formaban parte de la vida de Mónica antes de que aparecieran las motocicletas, una afición que comenzó hace siete u ocho años.

Su primera gran experiencia sola sobre dos ruedas llegó en 2022, después de la muerte de su madre. En medio de aquel momento personal, decidió subirse a la moto y partir.

“Mi madre falleció, y lo primero que hice para recuperarme, para retomar el rumbo de mi vida, fue subirme a mi moto y partir”, recordó.

Tomó un ferry de carga en el que era la única mujer y llegó hasta Turquía. Después continuó por Líbano, Siria, Jordania e Israel antes de regresar a Italia tres meses y medio más tarde.

Ese recorrido terminó sembrando una idea todavía más ambiciosa

“Cuando regresé de Oriente Medio, sentí ganas de viajar por el mundo. Me dije: ‘¿Por qué me quedaría aquí?’”.

¿Qué dejó atrás para comenzar su viaje de 21 meses?

Convertir aquella pregunta en un viaje alrededor del mundo implicaba tomar decisiones mucho más concretas.

  • Mónica renunció a su trabajo y alquiló su vivienda para poder seguir pagando la hipoteca mientras permanecía fuera de Italia.
  • También reconoce que su situación personal facilitó una decisión de semejante magnitud.
  • “No tengo hijos, ni esposo, ni padres, así que no tengo ataduras”, explicó. Su hermana, sus sobrinos y sus amigos permanecieron en Italia, pero decidió aprovechar la libertad que tenía en ese momento para desarrollar el proyecto.

No diseñó un itinerario detallado

Tramitó el pasaporte y la licencia internacional y estableció apenas tres grandes objetivos: Sudamérica, el Sudeste Asiático y Asia Central.

“¡No soy de planificar!”, resumió. “Simplemente fui improvisando sobre la marcha”.

Cómo consiguió recorrer varios continentes con la misma motocicleta

La vuelta al mundo no significó que Mónica condujera literalmente cada kilómetro entre un continente y otro.

Su KTM 790 Adventure salió de Italia a bordo de un carguero rumbo a Uruguay. El traslado demoró aproximadamente un mes y medio, mientras ella llegó a Sudamérica en avión.

Allí pasó casi un año

Más tarde, la motocicleta partió desde Chile hacia Tailandia en otro barco. Esta vez el transporte tardó alrededor de dos meses y medio.

Mónica aprovechó esa espera para viajar a Japón sin la moto. Luego voló a Tailandia, se reencontró con la KTM y comenzó el regreso a Italia por tierra.

Ese sistema le permitió conservar la misma motocicleta como eje de la aventura pese a las enormes distancias marítimas que separaban cada etapa.

¿Qué trabajos hizo para poder seguir viajando?

El dinero era uno de los límites del proyecto, por lo que Mónica buscó formas de reducir sus gastos mientras avanzaba.

En diferentes lugares se alojó con personas locales a cambio de trabajar y colaborar con distintas tareas.

  • La lista terminó siendo tan variada como el propio recorrido: alimentó corderos huérfanos, construyó casas de paja, pintó paredes, entrenó caballos, regó campos y condujo un tractor.
  • También limpió baños de hostales y recolectó miel de colmenas.
  • Ese intercambio no solo le permitió gastar menos. La llevó a convivir con habitantes de los lugares por los que pasaba en vez de limitarse a atravesarlos como turista.

Además, evitó imponerse etapas rígidas. Cuando aparecía el cansancio, simplemente se detenía.

“Elegí tomarme mi tiempo. Eso significaba que, si me cansaba, podía parar donde quisiera”, explicó.

Cuánto dinero gastó Mónica para dar la vuelta al mundo

La cifra que destinó a la aventura fue prácticamente todo lo que tenía ahorrado.

“Me gasté prácticamente todo lo que tenía, 20.000 euros”, contó.

Ese dinero tuvo que cubrir 21 meses de desplazamientos y gastos asociados al recorrido, entre ellos pasajes de avión, transporte marítimo de la motocicleta, neumáticos y mantenimiento de la KTM.

Después de dejar su empleo, gastar 20.000 euros y cruzar distintos continentes sobre una KTM, Mónica volvió al mismo país del que había partido, pero con una certeza diferente: para ella, haber arriesgado prácticamente todo por aquel viaje sí valió la pena.

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