8 de julio de 2026 - 12:34

Una especie extinta hace más de 100 años vuelve a los campos y emociona a los conservacionistas

El pecarí de collar había desaparecido de Uruguay. Tras 17 años de trabajo, cerca de 100 ejemplares fueron liberados nuevamente en su ambiente natural.

Una especie que había desaparecido de los campos uruguayos recibió una segunda oportunidad. El pecarí de collar, un mamífero nativo emparentado con los cerdos, volvió a recorrer ambientes silvestres de Uruguay después de casi un siglo de ausencia local. La historia volvió a circular durante 2026.

La reintroducción fue realizada después de 17 años de cría, planificación y coordinación entre organismos ambientales y una reserva privada.

Tampoco se trataba de una especie extinguida en todo el mundo. El animal había sido declarado extinto dentro de Uruguay, mientras todavía mantenía poblaciones en otras regiones de América.

Qué animal regresó a los campos uruguayos

El protagonista es el pecarí de collar, cuyo nombre científico es Pecari tajacu. En distintas regiones de Sudamérica también es conocido como pecarí, cateto o chancho de monte.

Aunque su cuerpo puede recordar al de un jabalí, pertenece a otro grupo y tiene características diferentes. El gobierno uruguayo señaló que es más pequeño, herbívoro y que no representa el mismo riesgo para la fauna nativa o los animales domésticos.

Los ejemplares adultos pueden pesar entre 30 y 40 kilos. Viven en grupos que pueden reunir desde unos pocos individuos hasta varias decenas y utilizan tanto pastizales abiertos como bosques con sectores de refugio.

Cómo se logró el regreso después de casi un siglo

El proyecto comenzó alrededor del año 2000 e involucró al Bioparque M’Bopicuá y a la entonces Dirección Nacional de Medio Ambiente de Uruguay.

Durante 17 años, los equipos trabajaron en la reproducción de ejemplares, la diversidad genética, los controles sanitarios y la adaptación a condiciones cercanas a las de su ambiente original.

Casi 100 pecaríes fueron liberados en dos etapas. La operación contempló la disponibilidad de alimentos, la presencia de refugios y la posibilidad de realizar un seguimiento posterior.

No se trató simplemente de trasladar animales y abrir una jaula. Una reintroducción necesita analizar si el lugar todavía reúne las condiciones necesarias y si las amenazas que produjeron la desaparición fueron reducidas.

Por qué había desaparecido de Uruguay

La pérdida de hábitat, la transformación de ambientes naturales y la presión humana contribuyeron a la desaparición local de distintos mamíferos de tamaño mediano.

El pecarí habitaba especialmente zonas del litoral y del este uruguayo. Con el avance de las actividades productivas, la reducción de áreas naturales y otras presiones, dejó de registrarse en libertad.

La ausencia se extendió durante cerca de un siglo. Por ese motivo, el animal fue incorporado a la lista de especies prioritarias para la conservación del país.

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